viernes, 13 de febrero de 2015

COLESENSES 2:9-10 - COMPLETOS EN ÉL



Colosenses cap. 2:

9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.


1.- INTRODUCCIÓN:

El mensaje de Colosenses es acerca de la preeminencia de Cristo. Cristo es el Hijo de Dios, la imagen de Dios, Creador y sustentador de todo el universo, la cabeza de la iglesia, el primogénito de entre los muertos, la plenitud de Dios, y el redentor del mundo (Col. 1:13-20). Cristo es nuestra vida. Él es todo en todo. La iglesia es Su cuerpo, "La plenitud de aquel que lo llena todo" (Ef. 1:23). En Cristo todos los fieles son hechos perfectos, por medio de Su palabra, la cual nos prepara para toda buena obra (2Tim. 3:16-17).


Col 2:9 Porque en El habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

Porque en El (en Cristo) habita (gr. katoikéi = alojarse permanentemente, es decir, residir, habitar, morar) corporalmente (gr. somatikós = corporalmente o físicamente) (véase Lc. 3:22; Jn. 1:14; 2:21).

“Este versículo contiene dos afirmaciones distintas: (1) Que la plenitud de la Deidad mora eternamente en Cristo. El tiempo presente en katoikei, ‘mora o habitar’, se utiliza como en estin, "es" (la imagen) en Col. 1:15, para designar una característica eterna y esencial del ser de Cristo. La morada de la plenitud divina en Él es característica de Él como Cristo, por todas las edades y para todas las edades. Por lo tanto la plenitud de la Deidad moraba en Él antes de Su encarnación, cuando estaba "en la forma de Dios" (Fil. 2:6). La Palabra "Plenitud" significa: aquello de lo que algo está lleno, completo. Se usa de la gracia y verdad manifestadas en Cristo (Jn. 1:16). El Verbo en el principio, estaba con Dios y era Dios (Jn. 1:1). Habitó en Él durante Su encarnación. "Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad, y vimos Su gloria, gloria como la del unigénito de-con el Padre" (Jn. 1:14 cf. 1 Jn. 1:1-3). Ahora en el presente, la plenitud de la Deidad mora en Su humanidad glorificada en el cielo. (2) Que la plenitud de la Deidad mora en Él de una manera corporal, vestido de cuerpo. Esto significa que habita en Él como quien tiene un cuerpo humano. Esto no puede ser verdad de su estado antes de Su encarnación, cuando estaba ‘en la forma de Dios’, porque el cuerpo humano fue asumido por Él en la plenitud de los tiempos, cuando ‘se convirtió en la semejanza de los hombres’ (Fil. 2:7), cuando el Verbo se hizo carne (Jn. 1:14). La plenitud de la Divinidad habitaba en Su persona desde su nacimiento hasta su ascensión. Llevó su cuerpo humano con Él al cielo, y en Su cuerpo glorificado ahora y siempre habita la plenitud de la Deidad” (Marvin Vincent).

Como podemos ver, la palabra griega traducida aquí corporalmente se refiere al cuerpo físico, del cual Cristo se vistió en Su humanidad, lo cual indica que toda la plenitud de la Deidad mora en Cristo, quien tiene un cuerpo humano. Antes de la encarnación de Cristo, la plenitud de la Deidad moraba en Él cómo la Palabra eterna, pero no corporalmente. Desde el momento en que Cristo se encarnó, es decir, desde que se vistió con un cuerpo humano, la plenitud de la Dei­dad empezó a morar en Él de una manera corporal, y ahora y por siem­pre mora en Su cuerpo glorificado (Fil. 3:21). Es en este cuerpo que moró y mora toda (gr. pás = todo, cualquiera, cada uno, el todo) la plenitud (gr. pléroma = rellenar interiormente hasta desbordarse) (véase Col. 1:19) (véase también Col. 2:2-3; Is. 7:14; Mt. 1:23; Jn. 10:30, 38; 14:9-10, 20; 17:21; 2 Co. 5:19; 1 Ti. 3:16; Tit. 2:13; 1 Jn. 5:7, 20).

La palabra plenitud no se refiere a las riquezas de Dios, sino a la expresión de dichas riquezas. Lo que mora en Cristo no es sólo las riquezas de la Deidad, sino la expresión de las riquezas de lo que Dios es. En el Nuevo Testamento la plenitud es la expresión que viene por medio de la totalidad de las riquezas. Esta es la razón por la cual en Ef. 3:8, Pablo habla de las inescrutables riquezas de Cristo, y en Ef. 1:23 y 4:13 habla de la plenitud de Cristo. Las riquezas de Cristo son todo lo que Cristo es y tiene, y todo lo que Él ha cumplido, logrado y obtenido. La plenitud de Cristo es el resultado y el fruto de nuestro disfrute de estas riquezas. Cuando las riquezas de Cristo son asimiladas metabólicamente en nuestro ser, nos constituyen en la plenitud de Cristo, el Cuerpo de Cristo, la iglesia, como Su expresión. Primero, en Ef. 1:23 esta expresión es la plenitud de Cristo, y luego en Ef. 3:19 es la plenitud de Dios; pues la plenitud de Cristo, la corporificación de Dios, es la plenitud misma del Dios Triuno.

En Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (gr. theótes = divinidad). La Deidad misma es diferente de las características divinas manifes­tadas por las cosas creadas (Ro. 1:20). La palabra griega theótes denota la Deidad y la persona de Dios. Es diferente de la palabra griega theiótes que se encuentra en Ro. 1:20, la cual denota los atributos de Dios, los cuales son los rasgos especiales, las características, como manifestaciones exteriores de la naturaleza o substancia de Dios. Las características de la naturaleza de Dios pueden confirmarse por las cosas creadas; sin embargo, las cosas creadas no pueden manifestar la Deidad y la persona de Dios. Sólo la persona viviente de Jesucristo, el Verbo que es Dios y que declara a Dios (Jn. 1:1,18), puede expresar la Deidad y la persona de Dios, es decir, al propio Dios, a Dios mismo. Esto muestra categóricamente la deidad de Cristo que significa: Divinidad.

El diccionario W. E. Vine comenta acerca de la palabra "Habita" y dice que esta palabra se usa para denotar la morada total de los atributos y poderes de la Deidad en Cristo. Cuando Cristo estuvo en la tierra los hombres tuvieron la oportunidad de observar la Deidad de Cristo al sanar enfermos, calmar las tempestades, dar vista a los ciegos, echar fuera demonios, la transfiguración, etc.

COLOSENSES 2:10

Habiendo establecido tanto la deidad de Cristo, como la naturaleza de Su encarnación (v.9), Pablo ahora pasa a sacar una conclusión práctica para los creyentes en Colosas: “y vosotros estáis completos en Él”.  Es decir, la naturaleza de Cristo es tal, que ya no necesitan más que Él.  Todas las enseñanzas y los engaños de los falsos maestros, quienes querían distraerles de Cristo, eran totalmente innecesarias, porque en Cristo los creyentes tenían todo lo que necesitaban.  Esto se debe a que Cristo es “la cabeza de todo principado y potestad”.

LA AUTORIDAD ABSOLUTA DE CRISTO

Pablo afirma categóricamente que Cristo es la cabeza de “todo principado y potestad”.   La primera palabra en griego es ‘arje’; la segunda es ‘exousia’ .

Cristo creó esos poderes (Col 1:16), y Él los sostiene (Col 1:17).  No está claro si Pablo tiene en mente solo los ángeles que no se rebelaron contra Dios, o todos los seres angelicales (incluyendo Satanás y los demonios).

Cristo es “la cabeza” de estos seres espirituales.  Aunque algunos alegan que la palabra "cabeza" quiere decir "fuente" (es decir, que Cristo es el origen de la existencia de los seres espirituales).  Sin embargo, es preferible tomar la palabra ‘cabeza’ en el sentido de ‘autoridad’ y ‘jerarquía’.

Es interesante notar que Pablo no dice que Cristo es la ‘cabeza’ de la Iglesia, o del universo;  más bien, señala que es la ‘cabeza’ de los ángeles.  La implicancia es que los falsos maestros en Colosas estaban enfatizando mucho la grandeza de los ángeles, y la necesidad de conocerles (y quizá experimentar su rol de mediadores con Dios).  Pablo niega la validez de esto, afirmando que Cristo es la "cabeza" de todos estos seres angelicales, y por ende es muy superior a ellos (ver Heb 1:4-14).


2. LA SUFICIENCIA TOTAL DE CRISTO

En el idioma original, Pablo dice literalmente, "y es en Él que ustedes están completos".

Aunque el verbo, “estáis completos” está relacionado con el adjetivo, “plenitud” del v.9, es obvio que el contenido es diferente.  Cristo está lleno de la deidad, pero los creyentes están llenos (es decir, completos) “en Él” (aunque comparar Efe 3:19).  Las palabras, "en Él ", significan, en relación íntima con Cristo – "estando en Él".

Como afirma Appéré, “Si por la fe el cristiano está ‘en Cristo’, y si ‘en Cristo’ habita toda la plenitud de Dios, entonces el cristiano tiene todos los recursos de Dios a su disposición”.

NOTA: Pablo no especifica de qué estaban llenos; la implicancia es que lo importante no es el contenido con el cual están llenos, sino la consecuencia de esta llenura – es decir, estaban satisfechos y completos.  Tenían plenitud de vida, y la plenitud de la salvación.  Teniendo a Cristo, no les hacía falta nada más.


ESTAIS COMPLETOS


El verbo (“estáis completos”) está en el tiempo perfecto, que indica una condición permanente, que es el resultado de una acción anterior.  La voz pasiva del verbo, indica que es Dios quien los ha llenado.

Lo que Pablo quiere decir es que los creyentes encuentran su suficiencia en Cristo.  En Él, ellos hallan todo lo que necesitan; por consiguiente, no necesitan otras cosas (como las que los falsos maestros estaban ofreciendo).


EJEMPLO: La parábola de la perla de gran precio, y la parábola del tesoro escondido.  La perla y el tesoro eran de tanto valor, que no era necesario tener otra cosa.  Más bien, había la disposición de vender todo, para obtener la perla y/o el tesoro.

Esta es la actitud que el ser humano debe tener hacia Cristo.  Cristo es de tanto valor, que debemos tener la disposición de dejar todo, para tener a Cristo (ver Fil 3:7-8).

Nuestro significado español usual de la palabra "COMPLETO" no transmite el énfasis apropiado en esta frase de la Escritura: "y vosotros estáis completos en él..." El arameo ilumina esta expresión con mayor claridad.

EN arameo hay cuatro formas gramaticales diferentes para mostrar LA INTENSIDAD DE UN VERBO. El español no tiene forma verbal alguna que corresponda a esta forma aramea. Aun en arameo son muy pocos los verbos que experimentan estas cuatro conjugaciones.

La primera conjugación es qal  en hebreo, peal en arameo estranguelo o una forma simple en español. La segunda conjugación se llama piel en hebreo, pael en arameo estranguelo o una forma intensiva en español. La tercera conjugación se llama hiphil en hebreo, en arameo estranguelo o una forma extensiva en español. Para mostrar cierta comparación con el español, usaremos el verbo pasivo "estar completo". La forma intensiva mostraría un estar completo más intenso... "estar completamente completo". La forma extensiva indica aun mayor intensidad quedando de la siguiente manera:
"completamente y absolutamente completo"

Si en Colosenses 2:10 Dios hubiera puesto el verbo "completo" en este último uso extensivo, a saber, que estamos "completamente y absolutamente completos en él", esto sería maravilloso; pero éste no es el caso. Dios va aun más allá de esta forma extensiva para mostrarnos cuán completos estamos en él. Los manuscritos arameos en Colosenses 2:10 usan una cuarta conjugación muy rara.

Esta cuarta conjugación se llama "hithpael" en hebreo, shaphel en arameo estranguelo, o lo que sería la forma extra-extensiva en español. Se encuentra sólo pocas veces en la Biblia. Esta conjugación , muy raramente usada, es difícil de traducir. Pero he aquí un ensayo de traducción de Colosenses 2:10 como es dado en arameo en la forma eshtaphal (shaphel pasivo, que corresponde al hith-pael hebreo):

"¡ESTAMOS COMPLETAMENTE, COMPLETAMENTE, ABSOLUTAMENTE COMPLETOS EN ÉL !":
ALELUYA !! Tal forma de estar completos es incomprensible a la finita mente humana. En el mejor de los casos, podemos saber con seguridad que no carecemos de nada.

APLICACIÓN: ¿Estamos dispuestos a dejar todo, para hallar nuestra suficiencia en Cristo? ¿Qué cosas nos distraen de Cristo.





3.- VISIÓN PASTORAL:


Si estamos completos en Cristo, entonces estamos verdaderamente completos. Pocos cristianos han utilizado el poder de Dios en ellos porque no llegan a renovar sus mentes a la verdad absoluta de la Palabra de Dios de que ellos están completos. Para vivir la vida en abundancia y ser "más que vencederos por medio de aquel que nos amó", tenemos que confesar y actuar según indica la Palabra de Dios. Cuando nuestra confesión no está alineada con la Palabra de Dios, vivimos una vida de inferior calidad, no logramos manifestar la vida más abundante, y no estamos demostrando  que somos "más que vencedores". Cuando creemos muy poco, manifestamos menos de lo que legalmente y legítimamente nos pertenece como hijos de Dios.


Cuando yo confieso que no soy lo que Su Palabra declara que soy, no es que Dios sea menos en mí, sino que yo soy menos en Él. Literalmente esto me hace un mentiroso. Estoy entonces confesando que Dios no tiene razón, y que Él no ha hecho por mí lo que Él dice que ha hecho. No lo quiera Dios que hagamos esto pues Dios es Verdad y todos los hombres son mentirosos (Romanos 3:4).


Si la Palabra de Dios declara que estamos completos en él entonces estamos completos, pues somos lo que la Palabra de Dios dice que somos, tenemos lo que dice que tenemos, seremos lo que dice que seremos, y tendremos lo que dice que tendremos.


A continuación quiero compartir algunas verdades bíblicas que componen nuestro estar completos, lean estos versículos. .



Colosenses 1:12-13

12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de [por] su amado Hijo,

Con gozo agradecemos al Padre que nos hizo aptos (o sea nos capacitó y nos aprobó) para participar de la herencia de los santos (según las riquezas de gloria en Cristo Jesús) librándonos de las potestades de las tinieblas...


Colosenses 1:21-22

21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;


Jesucristo en la Cruz del Calvario con sus sufrimientos en su cuerpo de carne, nos reconcilió con nuestro Padre, y me presentó como un hijo de Dios santo y sin mancha e irreprensible delante de él.... Gloria a Dios por estas promesas....


Efesios 1:7

7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

Jesucristo nos redimió en la Cruz del Calvario por su sangre, es decir nos perdonó, perdonó nuestras faltas, nuestras debilidades, nuestra inmundicia, perdonó todos nuestros pecados según las riquezas de su gracia... Maravilloso texto ...


1 Corintios 1:30
30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
Otra versión dice:

30 Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención:


"en Cristo Jesús" Esta forma gramatical es designada como un LOCATIVO DE ESFERA. Los creyentes son santificados, justificados y redimidos por el Padre, o sea, la FUENTE, (observe en Juan 17:7; 1 Tes. 5:23) a través de Jesús ( o sea los MEDIOS, veáse Efesios 5:26). Ambos aspectos se unen en Hebreos 2:11. Es normalmente el Espíritu Santo al cual esto es atribuido ( o sea la AGENCIA, véase Romanos 15:16; 2 Tes. 2:13 :... "Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad").  El pueblo de Dios es santo por la justicia imputada de Jesús (véase Ro. 4; 2 Co. 5:21; Ga.3). Es la voluntad de Dios que ellos vivan vidas santas(véase 1:4; 4:1; 5:27; Col. 1:22; 3:12). Los creyentes son tanto declarados santos (santificación posicional) y llamados a vivir vidas santas(santificación progresiva). ¡La justificación y la santificación deben ser afirmadas juntas!. Si lo ven? Completos en él.


Colosenses 2:10-12

10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;

12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.



Romanos 8:37

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 6:4

4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.


Como hijos de Dios renacidos, estamos completos en él. El próximo paso es manifestar este estar completos. La operación del don de espíritu santo en cada creyente renacido es la clave para liberar poder potencial y demostrar el estar completo. El don del espíritu santo tiene nueve manifestaciones que están presentes en 1 Corintios 12.


1 Corintios 12:7-11


7 Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común. 

8 Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 
9 a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidad por el único Espíritu; 
10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas. 

11Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, distribuyendo individualmente a cada uno según la voluntad de El.


Observe bien, que cuando operamos estas manifestaciones comenzamos a evidenciar parte de nuestro poder dado por Dios. YENDO UN PASO MÁS ADELANTE, LAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU PRODUCEN COMO RESULTADO FRUTO DEL ESPÍRITU.

GALATAS 5:22-23:

v.22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  v.23 mansedumbre, templanza...

El fruto resulta de la operación de las manifestaciones del espíritu. Los hijos de Dios no pueden mostrar el fruto del espíritu sin operar las manifestaciones del espíritu al igual que no pueden manifestar el espíritu sin tener el espíritu. El fruto del espíritu, del cual Gálatas  5:22 y 23 hablan, no es el fruto de las obras del hombre. 

El fruto que se evidencia a sí mismo al operar las manifestaciones del espíritu es el único "fruto del espíritu" . Primero operamos las manifestaciones, las herramientas, y así cultivamos el fruto en evidencia. 

Esta verdad es extraordinaria cuando consideramos que por años hemos leído "fruto del espíritu" pero hemos actuado consistentemente como si debiera decir "el fruto de las obras del hombre".

!Que verdaderamente maravilloso es darse cuenta de que como hijos de Dios tenemos las manifestaciones del espíritu y que por la operación de estas manifestaciones es evidenciado el fruto del espíritu! El fruto del espíritu es manifestado en el mundo de los sentidos sólo según renovamos nuestras mentes a actuar por el poder del espíritu dentro de nosotros.

Las manifestaciones del espíritu y el evidenciar el fruto del espíritu muestran parte de nuestro estar completos. El alcance total de estar "completos en él", sin embargo, podrá saberse solamente cuando lo veamos cara a cara.

Colosenses 3:1-4


1 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 
3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 
4 Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.


Sin duda cuando seamos "manifestados con él en gloria" seremos capaces de apreciar cabalmente que estamos completamente, completamente, absolutamente completos en él. 

!Que vigorizante espiritualmente  es saber y darnos cuenta de que nosotros COMO CRISTIANOS somos lo que Dios dice que somos y que tenemos lo que Él dice que tenemos! 

Nuevamente, ¿cuáles son algunas de las cosas que tenemos que componen nuestro estar completos? Tenemos una herencia con los santos, habiendo sido librados de la potestad de las tinieblas y trasladados al Reino de Dios; hemos sido reconciliados con Dios, ante el cual somos santos, sin mancha e irreprensibles; tenemos redención  y perdón de pecados; Cristo nos ha hecho sabiduría, justificación y redención; somos más que vencedores; podemos andar en vida nueva; tenemos el don de espíritu santo y por tanto podemos operar las manifestaciones del espíritu y producir el fruto del espíritu.

¿Está empezando a entender usted ahora que está, como dice Colosenses 2:10, completamente, completamente, absolutamente completo en él? CUAN MOTIVADOS DEBERÍAMOS ESTAR PARA ANDAR CON VIDA NUEVA, SABIENDO CUÁN GRANDE ES DIOS Y CUÁN BUENO ÉL ES CON NOSOTROS A CAUSA DE LAS OBRAS DE CRISTO JESÚS, SU HIJO !!.


REV. RUBEN DARIO DAZA B.

SOLI DEO GLORIA !!

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