viernes, 23 de noviembre de 2018

LA IGLESIA NUEVA Y DINÁMICA: PRIMERA PARTE

LA IGLESIA NUEVA Y DINÁMICA
Primera Parte
LA IGLESIA DINÁMICA

La palabra "Dinámica" en el título de esta parte tiene un significado doble. "Dinámica" denota primordialmente la habilidad de cambiar; lo dinámico está en contraste directo con lo estático, que muestra inercia o invariabilidad.

Durante varias administraciones, Dios ordenó que Su pueblo fuera organizado en la ekklësia, la iglesia, los llamados. Bíblicamente a la ekklësia de Israel se le llama la esposa de Cristo, mientras que a la ekklësia de Gracia se le llama el Cuerpo de Cristo. Tanto error ha surgido a causa de confundir estas dos iglesias distintas y separadas que ciertamente se necesita hacer un estudio minucioso tanto de la Iglesia de Israel como de la Iglesia de la Gracia.

La iglesia dinámica es la iglesia transformada y en cambio constante. El plan de Dios para la Iglesia de Israel fue llevado a cabo durante la era de la Ley y durante la presencia de Jesucristo sobre la tierra. Sin embargo, desde el día de Pentecostés la ekklësia de Israel ha estado temporáneamente suspendida. Nosotros estamos viviendo durante la era de la ekklësia de Gracia. Pero algún día cuando el retorno de Cristo dé fin a esta era de Gracia la ekklësia de Israel será restablecida.

Históricamente la iglesia ha sido dinámica no sólo en el cambiar de una administración a otra, sino también en el poder que Dios le ha dado. Para usar nuestro poder dado por Dios con la máxima efectividad posible, nosotros, como miembros de la Iglesia, debemos tener primero el conocimiento de Su voluntad, la cual está declarada en Su Palabra. Entonces nosotros también podemos ser dinámicos; esto es, teniendo la habilidad de cambiar y enfrentar efectivamente cada situación nueva y diferente con el poder eficaz de Dios.

Ekklësia, ¿Esposa o cuerpo?

A menudo los comentarios bíblicos y los que escriben acerca de la Biblia hacen referencia tanto a la Iglesia de los Evangelios como a la Iglesia de las Epístolas llamándolas la esposa de Cristo. Como resultado hacen que ambos usos sean sinónimos. Por lo tanto, no se ha entendido apropiadamente la relación de Cristo con la Iglesia de los Evangelios y con la Iglesia del Libro de Apocalipsis en contraste con la Iglesia de las Epístolas. La Palabra de Dios separa estos dos cuerpos declarando que la esposa de Cristo es la Iglesia de los Evangelios y el Cuerpo de Cristo es la Iglesia de las Epístolas
Pero antes de comenzar un estudio del significado de las dos iglesias, examinemos lo que queremos decir por la palabra "iglesia".

Cuando vemos un edificio con un campanario lo señalamos y decimos: "Eso es una iglesia". Este es uno de sus usos --un edificio. Otro uso corriente de "iglesia" es un grupo de gente que se reúne para participar en ciertos ritos religiosos. También nos referimos a distintas denominaciones tales como la Metodista, la Presbiteriana o la Católica Romana como iglesias. Otro uso de la palabra "iglesia" es un grupo de personas que son renacidas del Espíritu de Dios. El significado de "iglesia" varía con su contexto.

La palabra griega para nuestra palabra en español "iglesia" es ekklësia, que quiere decir "los llamados". La gente puede ser llamada por varias razones; por ejemplo, si un grupo de gente decide ir a jugar fútbol y entonces se reúne en la cancha, ellos serían una ekklësia porque ellos son llamados a jugar fútbol. En Hechos 19 una turba es llamada una iglesia, una ekklësia. ¿Por qué? Porque una turba está compuesta de un grupo de gente que se ha reunido para un propósito específico.
Hechos 19:23-32:
Hubo por aquel tiempo un disturbio no pequeño acerca del Camino.
Porque un platero llamado Demetrio, que hacía de plata templecillos de Diana, daba no poca ganancia a los artífices;
a los cuales, reunidos con los obreros del mismo oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio obtenemos nuestra riqueza;
pero veis y oís que este Pablo, no solamente en Éfeso, sino en casi toda Asia, ha apartado a muchas gentes con persuasión, diciendo que no son dioses los que se hacen con las manos.
Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero. 
Cuando oyeron estas cosas [que decía Demetrio], se llenaron de ira, y gritaron, diciendo: ¡Grande es Diana de los efesios!
y la ciudad se llenó de confusión, y a una se lanzaron al teatro, arrebatando a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de Pablo.
Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron.
También algunas de las autoridades de Asia, que eran sus amigos, le enviaron recado, rogándole que no se presentase en el teatro.
Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia [ekklësia, la iglesia] estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido.
Una gran compañía de plateros bajo la influencia de Demetrio fue agitada por miedo de que la venida de Pablo al pueblo estaba disminuyendo su cómodo ingreso económico. Pablo predicaba la grandeza de la Palabra de Dios que está en contra del uso de medallas, amuletos y talismanes para representar a Dios y Sus bendiciones. Aunque la turba no estaba segura de cuál era el verdadero asunto bajo consideración, Demetrio los había incitado emocionalmente en contra de Pablo. Un grupo gritaba una cosa y otros otra porque la iglesia, la concurrencia, la ekklësia, estaba confusa. "Y los más no sabían por qué se habían reunido". Esto es una turba --todos se dejan llevar por la asamblea confusa. La palabra "concurrencia" en Hechos 19 es ekklësia, iglesia, los llamados.

La ekklësia o los llamados de Israel, la esposa de Cristo, abarca el espacio de tiempo de los Evangelios. Jesucristo vino a la gente de Israel, a los suyos. Esta era de la ekklësia de la esposa es llamada el Reino del Cielo porque el rey proveniente del cielo estaba sobre la tierra.

Antes de seguir adelante es necesario aclarar la diferencia entre el Reino del Cielo y el Reino de Dios. El Reino de Dios no tiene principio ni fin. El Reino de Dios abarca toda la existencia. Sin embargo, bajo este Reino de Dios que lo abarca todo, hay varios períodos, uno de los cuales es el Reino del Cielo. El período del Reino del Cielo es para los llamados de Israel, la Iglesia de Israel, la cual es la esposa de Cristo. Cada vez que se hace referencia al Reino del Cielo, se indica la presencia personal del rey mismo sobre la tierra.

USO DE LA PALABRA “IGLESIA”
EKKLESIA - LLAMADOS
----------------REINO DE DIOS -------------------

EKKLESIA

      Israel

     Esposa
     de Cristo

    Reino
    del cielo

   LEY
   Evangelios

EKKLESIA

   Judío y Gentil

   Cuerpo
   de Cristo

   El
   gran misterio

   GRACIA
   Epístolas



EKKLESIA

      Israel

      Esposa
     y Esposo

    Reino del cielo


    LEY
   Apocalipsis

___________Mantenido-en-suspenso___________

La raíz de la palabra "reino" es "rey". La palabra "reino" quiere decir "el gobierno de un rey". No puede haber un reino sin un rey. Gran Bretaña puede decir de sí misma que es un reino a causa del reinado de un rey o de una reina. Los ciudadanos de los Estados Unidos de América no pueden decir que su tierra es un reino pues no hay un monarca. Mientras Jesucristo estaba sobre la tierra, era su reinado. Durante su reinado él llamó a aquellas personas de Israel que creyeron que él era el Mesías. No sólo le ministró Jesús mismo a Israel, sino que envió también a los doce apóstoles a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Cuando Jesús envió a los setenta, él los dirigió también a las ovejas perdidas de la casa de Israel. El les dijo que no fueran a los gentiles porque Jesús había venido a los de Dios, Israel, y llamó de Israel a aquellos que formarían la esposa. Jesucristo era el esposo. La iglesia, los llamados de Israel, se llamaba la esposa mientras el esposo estaba sobre la tierra.

Pero, ¿qué le pasó al esposo? El fue clavado a la cruz. Cuando el rey del reino fue crucificado, la Iglesia de la Esposa fue interrumpida porque el esposo estaba muerto. Dios prometió que no habría fin para el Reino del Cielo.* pero el hombre mató al rey. ¿Qué le pasó a la promesa de Dios? Dios prometió que cuando el rey viniera él edificaría la Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerían contra ella. Pero cuando el rey fue crucificado, el esposo estaba muerto, y parecía que el Reino había sido derrotado. Sin embargo, esto no es así, pues la Iglesia de la Esposa todavía se ha de cumplir en el futuro. La misma iglesia a la cual se hace referencia en Apocalipsis será nuevamente la Iglesia de la Esposa, al igual que lo era en los Evangelios.**

Con la muerte del rey, el Reino del Cielo fue interrumpido; pero Dios levantó a Jesucristo de los muertos y él regresará a la tierra. Cuando Jesucristo retorne él no nacerá en un establo ni le acostarán en un pesebre. El no viene para ser escarnecido y ser clavado a una cruz. El hombre no le va a escupir en la cara ni le va a apretar una corona de espinas sobre la cabeza. Cuando Jesucristo regrese, él vendrá como rey de reyes y señor de señores. El Reino de la Iglesia de Israel se está manteniendo en suspenso hasta que sucedan estos acontecimientos. Entonces la esposa y el esposo estarán juntos otra vez, y las "puertas del Hades no prevalecerán contra ella [la Iglesia en el Reino del Cielo]”. Entonces estará en vigencia otra vez. Pero mientras tanto, mientras no esté el esposo, se ha hecho un arreglo diferente. El versículo a continuación, en Efesios 1, explica lo que es la Iglesia con Cristo como la cabeza.
Efesios 1:23: la cual [la Iglesia] es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Mientras el esposo esté ausente, los miembros de la Iglesia forman el Cuerpo de Cristo. En esta Iglesia del Cuerpo, hay sólo una cabeza y ésta es el Señor Jesucristo.
___________________________________

*Lucas 1:33: y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

**La iglesia que se describe y de la cual se habla en Apocalipsis no tiene nada que ver con nuestra época y nuestra administración.
La Iglesia del Cuerpo, que en esta Administración de la Gracia es la Iglesia de Gracia, se llama también la Iglesia de Dios.
Efesios 1:22,23: “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”.
Efesios 3:2 “si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros”.
I Corintios 1:2 “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro”.
Jesús vino a cumplir la ley y a hacer disponible la Iglesia de Gracia. Cuando todas las cosas estuvieron dispuestas, se fundó la Iglesia de Gracia y fue hecho disponible el nuevo nacimiento. Desde el día de Pentecostés hasta el retorno de Cristo todo aquel que es renacido por el Espíritu de Dios es un miembro de la Iglesia de Gracia, el Cuerpo de Cristo. Los miembros de esta Iglesia del Cuerpo son todos los que son llamados, tanto de entre los judíos como de entre los gentiles. Por lo tanto, cualquier judío o gentil que confiesa a Jesucristo como su señor y cree que Dios le levantó de los muertos se hace miembro del Cuerpo de Cristo.

Aunque los creyentes en el día de Pentecostés recibieron el nuevo nacimiento, el poder desde lo alto, ellos no podían explicar ni comprender la plenitud del milagro que había ocurrido, igual como yo no puedo explicar la electricidad y sin embargo disfruto de su uso. En el día de Pentecostés, y por un período de tiempo a continuación, los creyentes se beneficiaron del nuevo nacimiento y del poder proveniente del Espíritu Santo, pero no podían explicar lo que tenían. Finalmente, años más tarde, la revelación para explicar el don que vino en Pentecostés le fue dada al Apóstol Pablo. A Pablo se le reveló el misterio más grande que el mundo jamás haya conocido --el misterio del Cuerpo de Cristo, el cual es su Iglesia.

Para descubrir cuándo le fue revelado el misterio a Pablo, examinemos Romanos 16 y Efesios 3.
Romanos 16:25,26:
Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,
pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas [no los profetas del Antiguo Testamento, sino los profetas de después de Pentecostés que son miembros de la Iglesia del Cuerpo], según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe.
Efesios 3:2-5:
si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros;
que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente,
leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.
La fundación de la Iglesia del Cuerpo no se dio a conocer en otras generaciones; así que los profetas del Antiguo Testamento no sabían acerca de la Iglesia de Gracia; ni tampoco lo sabía la gente que vivía en el tiempo de los Evangelios. Pero "ahora [recientemente] es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu".

Una vez aclarado el momento de la revelación del misterio, queda una pregunta esencial: ¿Qué es el misterio?
Efesios 3:6: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.
No era misterio alguno que los gentiles serían bendecidos bajo los ministerios de Abraham y de David y durante el reino de Israel. Ejemplos de bendiciones sobre los gentiles se encuentran esparcidos a través del Antiguo Testamento. Pero el Antiguo Testamento no da la menor indicación de que los gentiles serían "coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio". La revelación de que los gentiles son coherederos en Cristo fue, como mínimo, una noticia revolucionaria.
Efesios 3:7,8:
del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.
A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo.

La palabra "inescrutables" significa "que no se puede rastrear". Literalmente, el misterio de las riquezas de la gracia de Dios para con los gentiles no se podía rastrear (no se le podía seguir la pista) en la Palabra de Dios desde el Antiguo Testamento hasta el fin de los Evangelios. Que los gentiles serían coherederos y del mismo Cuerpo era un secreto, escondido desde el principio del mundo.
Efesios 3:9:y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas la cosas.
La revelación fue dada a conocer para "aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio". La palabra "dispensación" en el texto griego es la palabra "administración". La "dispensación del misterio" es literalmente la "Administración de la Iglesia de Gracia".
Colosenses 1:26,27:
el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.
El misterio, tan importante que fue mantenido oculto desde la fundación del mundo, es que todos los creyentes renacidos, judíos y gentiles, serían coherederos con Cristo y que Cristo estaría en cada uno de ellos. ¡Imagínense! Cuando Jesucristo estaba aquí sobre la tierra, él podía estar solamente en un sitio a la vez. Pero una vez que él ascendió al cielo, y que Dios dio el poder del espíritu santo en el día de Pentecostés, entonces Cristo podía estar en cada creyente renacido. Donde quiera que esté un creyente, allí está Cristo presente.

Si el Diablo hubiera conocido este misterio él nunca habría crucificado a Jesús. Mediante la muerte, resurrección y ascensión de Jesús, se hizo disponible un poder hasta entonces desconocido en la historia. El Diablo ignoraba totalmente el plan de Dios, como lo dice 1 de Corintios.
1 Corintios 2:7,8:
Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,
la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.
El Diablo, como príncipe soberano, hubiera preferido mucho haber tenido a Jesucristo presente personalmente en la tierra en vez de tener a miles de creyentes con Cristo en ellos esparcidos a través del mundo. Al crucificar al señor de gloria, Satanás contrajo para sí mismo un problema insoluble.

Obviamente el Diablo no era el único que ignoraba las intenciones de Dios. Muchos hombres antes de la Era de la Iglesia de Gracia trataron de averiguar acerca de este período. Pedro habló de las búsquedas de los profetas del Antiguo Testamento.
I Pedro 1:10,11:
Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.
La traducción literal del versículo 11 de acuerdo al uso lee: "Escudriñando o buscando hasta el tiempo que el espíritu que estaba sobre ellos indicaba de Cristo al anunciar de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos".

Estos profetas del Antiguo Testamento diligentemente indagaron la Palabra buscando aquel lapso de tiempo entre los Evangelios y el Libro del Apocalipsis, entre el sufrimiento de Cristo y su gloria. Pero este período de gracia no se podía encontrar porque estaba completamente oculto.

El período de gracia está indicado en la lectura que hizo Jesús de Isaías 61, lo cual se relata en Lucas.
Lucas 4:16:Vino [Jesús] a Nazaret, donde se había criado y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
Una sabia e interesante tradición en las sinagogas de aquel tiempo era que cuando un hombre leía de la Palabra de Dios, siempre se ponía de pie para mostrar respeto por los sagrados pergaminos y para indicar que estaba leyendo, no simplemente hablando por su cuenta. Cuando una persona terminaba de leer la Palabra de Dios y comenzaba a enseñar o explicar, el hombre se sentaba. Cuando un hombre se sentaba, los oyentes no estaban seguros de si el hombre que les ministraba estaba dando la Palabra; pero cuando el ministro estaba de pie y leyendo, la congregación sabía que lo que oían era la Palabra de Dios. Por eso es que Jesús se puso de pie para leer.
Lucas 4:17:
Y se le dio el libro [pergamino] del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito.
¡Cuán a fondo debe haber estudiado Jesús el pergamino de Isaías! Aunque él no tenía la ayuda de capítulos y versículos o referencias, él “habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito”.

Hay una historia de un hombre que decía que él no tenía que estudiar para llegar a saber el mensaje de la Biblia para él. Lo único que tenía que hacer para encontrar la guía de Dios cada mañana era hojear la Biblia y, cubriéndose los ojos, poner el dedo en un versículo. El versículo en donde caía su dedo era su guía para el día. Una guía interesante le fue dada a este hombre una mañana cuando despreocupadamente hojeó su Biblia y llegó a una página en el Nuevo Testamento. El puso el dedo en un versículo, abrió los ojos, y leyó: "Y Judas fue y se ahorcó". El hombre no quedó muy satisfecho con esta guía, así que fue a otra página y esta vez leyó: "Ve, y haz tú lo mismo". Disgustado, el hombre le dio una tercera oportunidad a su método pero lo que leyó fue: "Lo que vas a hacer, hazlo más pronto".

En contraste con este individuo, Jesús halló el lugar donde estaba escrito; él deliberadamente localizó la escritura que necesitaba en ese preciso momento. Jesús estaba preparado, como lo demuestra Lucas 4.
Lucas 4:18-21:El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
A predicar el año agradable del Señor.
Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
Jesús paró de leer con la frase: "A predicar el año agradable del Señor", y se sentó diciendo: "Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros". Comparen Lucas 4 con Isaías 61 de donde Jesús leyó.
Isaías 61:2:a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro...
Isaías dice: "a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro", pero Jesús no llegó a leer las últimas ocho palabras. ¿Por qué se detuvo en medio de la frase? Si Jesús hubiera leído las palabras "el día de venganza del Dios nuestro", y luego hubiera dicho: "Hoy se ha cumplido esta Escritura", Jesús hubiera estado equivocado. Jesús no podía decir: "Hoy se ha cumplido el día de venganza del Dios nuestro delante de vosotros", porque el día de venganza no había venido todavía. El "día de venganza del Dios nuestro" se cumplirá con la profecía de Apocalipsis cuando Cristo regrese como rey de reyes y señor de señores con todo el poder de Dios.

Jesús dividió con exactitud la Palabra de Dios, Jesucristo había de predicar el año agradable del Señor--eso se había cumplido. El día de venganza aún no había venido. En Isaías 61:2 hay una coma después de la expresión "a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová", mientras que en Lucas 4:19 lo que sigue a la expresión equivalente es un punto. La coma en Isaías 61:2 representa todos los años desde el día de Pentecostés hasta el momento en que el Señor Jesucristo venga otra vez. El tiempo entre estos dos acontecimientos es el período de Gracia, la Iglesia a la cual pertenecen los creyentes de después de Pentecostés, la cual todavía era un misterio en la época en que escribió Isaías y que le era desconocida a Jesús.
La época de la Iglesia de Gracia es el día del tribunal humano.
I Corintios 4:3:
Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano...
Las palabras "tribunal humano" son "el día del hombre". El hombre es el que juzga hoy durante la Era de Gracia pues es el día del hombre. Si esto no fuera así, un hombre no podría maldecir a Dios, usar Su nombre en vano, ni vivir como el Diablo mismo. En esta Era de Gracia el hombre es libre, pero vendrá otro juicio como lo indica Apocalipsis.
Apocalipsis 1:10:Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor...
¿Qué es exactamente el Día del Señor? Algunos dicen que el Día del Señor es el domingo, y sin embargo para otro grupo de gente el Día del Señor es el día de reposo, el sábado. Hablando bíblicamente, el Día del Señor no tiene nada que ver con el día de la semana. El Día del Señor es la era en la cual el señor es el que juzga. En esa era nadie lo clavará a una cruz, nadie lo maldecirá, nadie se burlará de él, pues su regreso como rey de reyes dará comienzo a la era de la venganza de Dios de la cual se habla en Isaías 61.

Vivir en esta Era de Gracia, una era que se mantuvo oculta desde la fundación del mundo hasta que le fue revelada a Pablo, es un grandioso privilegio. El hombre tiene un poder y una posición en Cristo que ninguna otra era ha conocido.

La Iglesia de la Esposa no sabía acerca de la Iglesia de Gracia que había de venir. La Iglesia de Gracia, la Iglesia del Cuerpo, se fundó después de que la Iglesia de la Esposa fue suspendida en el momento de la crucifixión y muerte del esposo. La Iglesia de la Esposa permanecerá en ese estado hasta que Cristo regrese. Mientras tanto, durante el período de la Iglesia del Cuerpo, todos los creyentes son uno en Cristo Jesús, la cabeza de ese Cuerpo. Cada creyente renacido tiene a Cristo en él, la esperanza de gloria. Ninguna otra era ha tenido este poder potencial para manifestar la grandeza de Dios como lo tienen los miembros de la Iglesia de Gracia. No debemos permitir que este poder de Cristo en nosotros permanezca inactivo. Ahora que Cristo está en nosotros espiritualmente, vistámonos de su mente y demostremos nuestro poder para derrotar al Diablo y sus fuerzas del mal. ¡Somos más que vencedores ahora! Ahora tenemos a Cristo en nosotros y ahora somos coherederos con él.

SOLI DEO GLORIA.


jueves, 15 de noviembre de 2018

Dios nos rescató



LA BIBLIA ME LO DICE .

Dios nos rescató

Para entender que Dios nos rescató, primero debemos saber cómo fue que llegamos a necesitar rescate. Las raíces del dilema de la humanidad emanan del relato en Génesis. Génesis 1:28 dice que Dios originalmente dio al hombre el gobierno, el dominio y la autoridad sobre este mundo. El hombre fue puesto en este mundo como gobernador y guardián. Pero cuando el pecado entró al reino terrenal a causa de la desobediencia del hombre hacia Dios, el hombre perdió su autoridad de gobierno y el Diablo la obtuvo. El Diablo le dijo a Jesucristo en Lucas 4:6 “…porque a mí me ha sido entregada [la potestad y la gloria de los reinos de la tierra]…” Por tanto, hasta este mismo día el mundo en que usted y yo vivimos es el reino de Satanás. Vivimos en el reino que está bajo la gobernación de Satanás. De acuerdo con Efesios 2:1 todos los individuos nacen en este mundo “…muertos en…delitos y pecados” y, según Efesios 2:12…”sin esperanza y sin Dios…” Estando muertos, sin esperanza y sin Dios, nosotros definitivamente necesitábamos rescate.

Observe lo que Dios hace por nosotros según se relata en Colosenses.
Colosenses 1:13
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas,y trasladado al reino de [por] su amado Hijo.
La palabra “liberado” se traduce más enfáticamente “rescatado”. Dios, por las obras de Su hijo, Jesucristo, nos ha “rescatado”. Note que este verbo está en tiempo pasado. Por lo tanto, Dios ya no tiene que rescatarnos; El ya lo ha hecho. La palabra “de” es la palabra griega ek que quiere decir “fuera de” o “fuera del centro” (como de un circulo). ¿Fuera de qué o fuera de en medio de qué nos rescató El? De “la potestad de las tinieblas”.

Este mundo, el cual es oscuridad y está bajo el domino del Diablo, es fuera de en medio de lo cual Dios nos ha rescatado. El nos rescató fuera de este mundo aun cuando todavía estamos morando aquí. Que Dios pudiera hacer esto es uno de los más grandes milagros.

La palabra “potestad” en el versículo susodicho (“…de la potestad de las tinieblas…”) es la palabra griega exousia de la cual el español deriva la palabra “ejercicio”. El nos ha liberado de la potestad ejercida de las tinieblas, la influencia en ejercicio de este reino de oscuridad.

La palabra “trasladado” (“…trasladado al reino de su amado Hijo”) en sánscrito es “ciudadanía”. El nos rescató fuera de entre la potestad ejercida de las tinieblas y nos dio ciudadanía. Esta es una tremenda verdad.

¿Qué implica esta ciudadanía en el Reino de Dios? Para empezar, miremos la palabra griega para “ciudad”, polis. Las ciudades en los tiempos bíblicos estaban rodeadas por murallas. La muralla de la ciudad protegía esa ciudad. La ciudad amurallada era la polis. La gente dentro de la muralla era llamada la gente de la polis. Las murallas los protegían de ser atacados. Las murallas nunca eran construidas para mantener a la gente dentro de la ciudad sino para mantener al enemigo fuera. Las murallas formaban una protección, no para mantener encerrada a la gente libre de una ciudad o estado, sino para mantener alejado al enemigo de la gente libre. Un ciudadano libre en una ciudad es llamado un politës, de donde obtenemos la palabra “política”. Hablando bíblicamente, nosotros somos ciudadano de un reino—somos unos políticos.

Abraham buscaba una ciudad, polis.
Hebreos 11:9-10
Por la fe habitó [Abraham] como extranjero en la tierra prometidacomo en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob,coherederos de la misma promesa;porque [Abraham] esperaba [ya] la ciudad [polis] que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Abraham en su día esperaba una ciudad, no aquí sobre la tierra, sino una polis “…cuyo arquitecto y constructor es Dios”. Esta ciudad está protegida con la cerca de Dios dentro de la cual las personas serían ciudadanos libres.

Un ejemplo no de polis sino de politeia, “comunidad”, se encuentra en Efesios.
Efesios 2:12
En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía[comunidad, politeia] de Israel y ajenos a los pactos de la promesa,sin esperanza y sin Dios en el mundo.
En el tiempo al cual se refiere Efesios 2, Israel se había separado de Dios y por lo tanto Dios no podía bendecirlos. Puesto que ellos se habían alejado de El, ya no tenían libertad y protección donde moraban. Estaban en esclavitud.

Politeuma, de la palabra raíz polis, se usa en Filipenses.
Filipenses 3:20
Mas nuestra ciudadanía [politeuma] está en los cielos,de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.
Nuestra ciudadanía, nuestra vida libre, está en los cielos. Aun mientras todavía estamos sobre la tierra, tenemos la promesa de ser ciudadanos en un estado libre.
Hebreos 13:14
Porque no tenemos aquí [sobre esta tierra] ciudad [polis]permanente, sino que buscamos la por venir.
Si no tenemos una ciudad permanente aquí, nunca podremos tener completa libertad; por lo tanto, “…buscamos la por venir”. Esa ciudad que está por venir debe ser incorrupta por dentro y protegida en todo su alrededor para asegurar a los ciudadanos la libertad total. Esta ciudad sólo podría ser la ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Ahora buscamos la ciudad permanente. Pero, ¿qué hay sobre nuestra vida antes de que fuéramos liberados de la potestad de las tinieblas? Efesios nos habla sobre nuestra ciudadanía anterior.
Efesios 2:3
Entre los cuales también todos nosotros vivimos [vida de conducta negativa] en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos,y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Por el simple hecho de nacer en este mundo, éramos hijos ¿del reino de quién? Del de Satanás. Este es el significado de la palabra “ira” en “hijos de ira”. Nacimos hijos del reino de Satanás—no espiritualmente, sino físicamente. Físicamente yo nací hijo bajo el gobierno de Satanás, muerto en delitos y pecados sin Dios y sin esperanza en este mundo. Pero Dios cambió todo esto, según esta relatado en Efesios 2.
Efesios 2:4-6
Pero Dios, que es rico en misericordia,por su gran amor con que nos amó,aun estando nosotros muertos en [llenos de] pecados,nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),y juntamente con él [con Cristo] nos resucitó [tiempo pasado],y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales[el texto lee “en los celestiales”] con Cristo Jesús.
¿Quién nos dio vida? ¿quién nos resucitó? ¿quién nos hizo sentar en los celestiales? Dios.
Efesios 2:7-9
Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezasde su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;y esto no de vosotros, pues es don de Dios;no por obras, para que nadie se gloríe.
 Cuando nacimos en este mundo, estábamos vivos físicamente pero muertos espiritualmente, sin Dios y sin esperanza. Algo tenía que sucedernos. Dios que es rico en misericordia y gracia, nos salvó.
Efesios 2:10
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Si Dios nos salvó, entonces no somos nuestra propia hechura; somos Sus hijos, hechura Suya, la hechura de Dios se efectuó cuando estábamos muertos espiritualmente; en aquel entonces Dios nos hizo vivos.

Colosenses 2:13
Y a vosotros, estando muertos en pecados yen la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él[Cristo], perdonándoos todos los pecados.
 Dios nos creó en Cristo Jesús y tiernamente perdonó nuestras faltas. Pero antes que Dios pudiera vivificarnos, El tenia que tenernos como “materia prima” para trabajar. De este modo, la pregunta viene a ser: ¿Cómo nos gana Él para poder crearnos en Cristo Jesús?
Juan 6:44
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere…
Podemos ser vivificados, podemos obtener esta ciudadanía, solamente si el Padre nos trae. No nos podemos alzar nosotros mismo por nuestros propios esfuerzos; no podemos salvarnos a nosotros mismos. Ningún hombre, ninguna persona, puede venir a Cristo y ser salvo a menos que el Padre le trajere. Para recibir vida eterna el hombre tiene que ser traído por Dios, alejándose así de las garras y gobernación de Satanás. Jesús usó la misma palabra (aquí traducida “atraer”) en Juan.
Juan 12:32
Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré [traeré] a mí mismo.
Jesús dijo en Juan 6:44 que solamente el Padre puede traer; y sin embargo aquí dice que Cristo va a atraer. ¿Cuál es la respuesta? Al mundo gobernado por Satanás en el cual usted y yo vivimos, vino una persona que fue concebida por el Espíritu Santo y nacida de María. Esta persona vino al mundo del Diablo no teniendo tiniebla alguna en él pues él era la luz del mundo. El no conoció pecado. Por nosotros fue hecho pecado para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Además, él estaba en este mundo, pero no era de —no pertenecía a— este mundo. Cuando Cristo estaba en el mundo la Escritura dice que Dios estaba obrando en él.
2 Corintios 5:19
…Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo[la gente en el mundo]…
Dios en realidad trae por medio de la muerte y resurrección de Jesucristo quien, de acuerdo con Isaías 53:6, cargó “…el pecado de todos nosotros”. A causa de la muerte y resurrección de Jesucristo, Dios podía entonces traer o rescatar a los creyentes de la gobernación de Satanás y darle ciudadanía en Su reino.

Antes de que Dios nos rescatara, estábamos muertos en pecados. Pero Dios envió a Su Hijo unigénito quien era el medio por el cual podíamos ser rescatados. Nosotros somos hechura de Dios creados a través de los logros de Jesucristo. Dios nos rescato.
Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…
Dios envió a Su Hijo, quien no tenía tiniebla ni pecado alguno, y trajo a Su Hijo a Sí mismo. A causa de la muerte y resurrección de Jesús, Dios nos trae. Dios hizo posible nuestra gran esperanza de gloria: “…Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”. Dios nos rescató de este reino de Satanás y nos dio ciudadanía en Su reino.
Colosenses 1:13
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas,y trasladado al reino de [por] su amado Hijo.
Este reino no puede ser el “...reino de su amado Hijo” pues el Hijo no tiene su propio reino; el “reino” es el Reino de Dios. La palabra “de” debería ser “por”. Es el genitivo de origen. Dios nos rescató del poder ejercido del reino de las tinieblas, la gobernación de Satanás, y nos dio ciudadanía en Su reino por lo que Su Hijo Jesucristo hizo por nosotros aquí sobre la tierra.
Gálatas 1:4
El cual [Jesucristo] se dio a sí mismo por nuestros pecadospara librarnos [rescatarnos] del [fuera de en medio del]presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.
Hasta que renacemos, somos hijos de ira; estamos en un mundo físico que pertenece al Diablo, es su reino. Al ser renacidos, nos hacemos “…irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha [proveniente de Dios] en medio de una generación [un reino] maligna y perversa…” de acuerdo a Filipenses 2:15.

Dios nos trajo y nos rescató fuera de en medio de las influencias ejercidas de Satanás. Hay gente, sin embargo, en el mundo de Satanás quienes nunca serán salvos porque rehúsan creer. Pero, para aquellos de nosotros que queremos creer, Dios por su presciencia nos ha rescatado fuera del poder de Satanás. Cuando Dios nos separo y nos rescató, El nos trajo como ciudadanos a Su reino por los esfuerzos de Su amado Hijo.

Fue Dios quien envió a Su Hijo unigénito al mundo para buscar y salvar a aquellos que están perdidos, específicamente aquellos de nosotros que deseamos ser salvos. Dios nos rescató aun mientras todavía estamos viviendo en este mundo. 

Ya tenemos la ciudadanía en el Reino de Dios. El ya “…nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”, como dice en Efesios 2:6. Hablando legalmente, fuimos circuncidados en la circuncisión de Cristo. Cuando Cristo murió, nosotros morimos con él. Cuando él fue enterrado, fuimos enterrados en el bautismo de su entierro. Cuando resucitó nosotros resucitamos con él. Cuando ascendió, nosotros ascendimos con él. Cuando Cristo venció, vencimos con él. Cuando fue sentado, fuimos sentados con él. Cuando él llevó “cautiva la cautividad” y “dio dones a los hombres”, nos fue dado el poder para vivir victoriosamente aun en el reino de Satanás, teniendo la habilidad de manifestar el poder de Dios en la vida más abundante. ¡Qué revelación para el alma del hombre! ¡Qué gloria, qué gozo, qué paz! Porque Cristo nació y vivió hace 2000 años, estamos rescatados y ahora mismo tenemos ciudadanía en el Reino de Dios.

domingo, 11 de noviembre de 2018

CUANDO JUDAS SE AHORCÓ: ESTUDIO BÍBLICO


LA BIBLIA ME LO DICE 


Cuándo Judas se ahorcó

El tema de cuándo Judas se ahorcó es digno de investigación debido a la enseñanza común de que Judas se ahorcó antes de la crucifixión de Jesús. La Palabra de Dios enseña que Judas Iscariote no sólo estaba vivo en el tiempo de crucifixión, sino que vio al Cristo resucitado y fue también un testigo ocular de la ascensión de Cristo.

Para entender la exactitud de la Palabra de Dios en cuanto a las actividades de Judas después de su traición a Jesús, comencemos nuestra investigación en 1 Corintios.
1 Corintios 15:3-5: …Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
y que fue [Cristo] sepultado, y que resucitó al tercer día,conforme a las Escrituras;
y que apareció a Cefas [Pedro], y después a los doce.
Si el Cristo resucitado apareció a los doce como dice el versículo 5, entonces Judas tuvo que estar vivo durante las apariciones de Jesús.

Procediendo a buscar en la Palabra con respecto a todas las apariciones de Cristo, consideremos los historiales relatados en los evangelios de Lucas y Juan. Necesitamos establecer en primer lugar que los relatos en estos dos evangelios son idénticos. Es en esta ocasión, que fue la primera aparición de Jesús a los apóstoles, que Jesús mostró a sus apóstoles sus llagas. Es inconcebible que Jesús, después de haberles mostrado una vez sus manos, su costado y sus pies, considerara necesario otra ocasión volvérselos a mostrar. El día y el momento en aquel día cuando este singlar acontecimiento tuvo lugar está claramente expuesto. El momento de esta aparición es el primer día de la semana, después de la resurrección, hacia el atardecer.
Juan 20:19:
Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana…
Lucas 24:1 y 29El primer día de la semana……porque se hace tarde, y el día ya ha declinado...
Lucas 24:33-36:
Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos.
Mientras ellos aún hablaban de estas cosas,
Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.
Había once de los apóstoles reunidos, y los que estaban con ellos, cuando Jesús se puso en medio de ellos.

Juan 20:24 da el mismo relato, sólo que esta vez el historial declara en nombre del discípulo ausente.
Juan 20:24:
Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo,
no estaba con ellos cuando Jesús vino.
Tomás estaba ausente; los otros once apóstoles se reunieron cuando Jesús vino; así pues Judas Iscariote tuvo que haber estado vivo y presente.

Juan 20:26 nos dice que “ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro…” Estos eran los mismos apóstoles que estuvieron reunidos en la primera aparición de Lucas 24.
Lucas 24:33:…a los once [sin Tomás] reunidos, y a los que estaban con ellos.
El momento en que Jesús fue visto por los doce, entonces, se expone específicamente en Juan 20.
Juan 20:26
…estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás
[once y Tomás hacen en total doce]. Llegó Jesús,
estando las puertas cerradas, y se puso en medio
y les dijo: Paz a vosotros.
Jesús vino y se puso en medio de los doce, confirmando la información de 1 Corintios.
1 Corintios 15:5:
…apareció a Cefas, y después a los doce.
Mateo 27 relata los sucesos en la vida de Judas después de que traicionó a Jesús.
Mateo 27:5:
Y arrojando [Judas Iscariote] las piezas de plata
en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
Este relato no dice que estas cosas acontecieron en rápida sucesión. Simplemente resume la vida de Judas. Qué maravillosa es la Palabra de Dios y qué clara una vez que la entendemos.

Otro relato también confirma que Judas estaba vivo después de la resurrección.
Hechos 1:1-2:
En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,
hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.
Lucas 6:13 dice que Jesús, había escogido doce, no once, y Hechos 1:2 dice que dio “mandamientos…a los apóstoles que había escogido [los doce]”. 
Hechos 1:3:
a quienes también, después de haber padecido,
se presentó vivo con muchas pruebas indubitables,
apareciéndoseles durante cuarenta días…
“A quienes” se refiere de nuevo a los apóstoles (del versículo 2) que había escogido. A los doce apóstoles, después de haber padecido, él se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles --a los doce apóstoles-- durante cuarenta días.

Para dividir la Palabra con exactitud en el resto de Hechos 1, es importante establecer que once de los apóstoles eran galileos, pero que el llamado Judas Iscariote era del pueblo de Kerioth en Judea del sur. “Iscariote” se considera comúnmente ser proveniente del hebreo Ish Kerioth, esto es “un hombre de Kerioth”.

Este relato de Judas de Kerioth se encuentra en dos de los códices más antiguos. Solamente necesitamos Hechos 2:7 para probar que los otros once apóstoles eran galileos. En el día de pentecostés la multitud en el templo dijo: “…no son galileos todos estos que hablan?” refiriéndose a los once apóstoles (sin Judas Iscariote) más Matías. Siempre que se hace cualquier referencia a hombres de Galilea o galileos, Judas no está incluido pues él era de Judea.

Ahora, debemos continuar trazando los pronombres en el primer capítulo de Hechos muy cuidadosamente.
Hechos 1:4:
Y estando juntos, les [refiriéndose de vuelta al versículo dos,
los apóstoles que había escogido los cuales eran doce]
mandó que no se fueran [doce apóstoles] de Jerusalén,
sino que esperasen la promesa del Padre…
En el versículo 5, “vosotros” se refiere a los doce apóstoles.
Versículos 5 y 6:
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros
seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
Entonces los que se habían reunido [los doce] le preguntaron,
diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
En el versículo 7 “les” se refiere a los doce apóstoles, a la vez que el “vosotros” del versículo 8 se refiere a los doce apóstoles.

Los versículos 9 a 11 continúan el relato.
Y habiendo dicho [Jesús] estas cosas, viéndolo ellos
[los doce apóstoles], fue alzado, y le recibió una nube
que le ocultó de sus ojos [de los doce apóstoles].
Y estando ellos [los doce apóstoles] con los ojos puestos en el cielo,
entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos
[los doce apóstoles] dos varones con vestiduras blancas,
los cuales también les dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al cielo?...
En el versículo once los “dos varones” dirigieron sus comentarios a los “varones galileos”, los once apóstoles —sin incluir a Judas, que era de Judea. Note el tiempo del versículo diez, cuando los dos varones se pusieron junto a ellos (los doce), y del versículo once, cuando los dos varones hablaron a los varones galileos (los once).

Judas Iscariote salió de la escena en este momento. Entre los versículos diez y once hay un período de tiempo que permite esta salida, así que el versículo once bien podría empezar otro párrafo. Note que el versículo once dice: “los cuales también les dijeron”. Aquí hay un serio error porque la palabra “les” no figura en el texto griego. Esta palabra tiene que ser tachada porque si dijera “les”, el pronombre “les” se referiría a los doce hombres (al igual que el versículo diez) y esto sería inexacto pues los “dos varones” hablaron sólo a once apóstoles galileos: “los cuales también dijeron: Varones galileos…” Este cambio, de usar pronombres hasta el versículo diez y luego decir “Varones galileos…” en el versículo once, ciertamente no es accidente alguno. Que maravillosamente exacta es la Palabra de Dios.
Hechos 1:12:Entonces volvieron [los once] a Jerusalén desdeel monte que se llama del Olivar…Ellos, los “varones galileos” (sin Judas, el de Judea) volvieron a Jerusalén.
Versículo 13:Y entrados [los varones galileos], subieron [once apóstoles]al aposento alto, donde moraban…
Once varones galileos son entonces nombrados uno por uno. De Judas Iscariote nunca se tiene más noticias. Pedro cuenta lo que le sucedió a Judas en el versículo 18
Hechos 1:18: Este [Judas Iscariote], pues, con el salario de su iniquidadadquirió un campo, y cayendo de cabeza,se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.
La elección de un remplazo para Judas siguió en corto plazo. Encajaba muy bien que esto ocurriera tan cerca de la ascensión, y sin embargo antes de Pentecostés. Un reemplazo no fue elegido antes porque Judas estaba vivo todavía.

Ahora tenemos la historia completa de Judas Iscariote quien traicionó al Hijo de Dios y luego recobró aparente comunión con los otros once después de la crucifixión pues él estaba con ellos durante las varias apariciones de Cristo. Finalmente Judas se encontraba en la escena de la ascensión. Después salió y se ahorcó.

La frase “se ahorcó” implica para la mente occidental que él tomó su propia vida suspendiéndose a sí mismo del cuello. Este sin embargo no es el caso según las costumbres orientales. Leemos acerca del Rey Saúl que se echó sobre su propia espada. Este era el método de ahorcarse para el personal de gobierno o militar. Judas no estaba en esta categoría. Siendo un hombre común, él se echó sobre una estaca. Las palabras “ahorcar” y “colgar” se usan para este tipo de suicidio porque las victimas se suspenden sobre objetos puntiagudos. Por tal acción el abdomen era perforado y las entrañas se derramaban, como describe.

Para notar la supuesta discrepancia relacionada con la muerte de Judas como está relatado en Mateo 27:3-10 y en Hechos 1:15-20, observemos la Palabra de Dios exactamente y veamos por nosotros mismo que no hay discrepancia alguna en estos relatos.
Hechos 1:15-18: En aquellos días [los días entre la ascensióny el día de Pentecostés] Pedro se levantóen medio de los hermanos (y los reunidoseran como ciento veinte en número), y dijo.
Observe que éste no es el día de Pentecostés, sino que esto es en los días antes de Pentecostés. Cuánto tiempo antes de Pentecostés no lo sabemos, pero sí sabemos que fue después de la ascensión y antes del día de Pentecostés. En esta ocasión antes de pentecostés, los reunidos eran como ciento veinte en números.

Fue en este momento que Pedro se levantó entre los discípulos y dirigió la reunión para elegir a alguien que remplazara a Judas Iscariote, que se había ahorcado después de la ascensión.
Versículos 16-18:[Pedro dijo:] Varones hermanos, era necesario quese cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santohabló antes por boca de David acerca de Judas,que fue guía de los que prendieron a Jesús,
y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio.
Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió
un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad,
y todas sus entrañas se derramaron.


La palabra “adquirió” es la palabra “proveyó”. Es la misma palabra usada en Mateo 10:9 donde dice: “No os proveáis de oro…”  "Judas adquirió o proveyó para sí mismo”…con el salario de su iniquidad…un campo…” La palabra “campo” en este versículo es la palabra griega chörion que quiere decir “propiedad”. Judas proveyó para sí mismo una propiedad que él adquirió “…con el salario de su iniquidad”. La mayoría de la gente cree que el salario de su iniquidad eran las treinta piezas de plata, lo cual no puede ser cierto porque él las arrojo en el templo (Mateo 27:5: “Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”).

En Juan 12:6 se nos dice que Judas “era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella”. Judas era el tesorero o el guardián del dinero de los apóstoles. También se nos instruye que él era “ladrón”. Judas robó dinero de la bolsa, y con este dinero robado, el cual es llamado el “salario de su iniquidad”, proveyó para sí mismo una propiedad.

Después de la ascensión, como hemos trazado anteriormente en este estudio, Judas volvió a su propiedad adquirida, la cual él había adquirido con dinero robado de la bolsa, “…y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron”. Declara sencillamente que él se ahorcó en su propiedad en algún momento después de la ascensión y antes de Pentecostés porque los “como ciento veinte” eligieron a alguien para remplazar a Judas, como notamos en el versículo quince, “en aquellos días” antes del día de Pentecostés.
Hechos 1:19:
Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén,
de tal manera que aquel campo se llama
en su propia lengua, Acéldama, que
quiere decir, Campo de sangre.
Note muy cuidadosamente que en este versículo la propiedad que Judas adquirió o proveyó para sí mismo se llama Acéldama, campo de sangre. No pude haberse llamado “campo de sangre”. No pudo haberse llamado “campo de sangre” cuando la adquirió o la proveyó para sí mismo, pero se le llamó así más tarde porque él se ahorcó en su propiedad. 
Mateo 27 da el siguiente relato de Judas.
Mateo 27:3-5:
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo
que era condenado, devolvió arrepentido
las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,
diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente.
Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? !Allá tú!
Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
La gente ha inferido del versículo cinco que tan pronto como Judas hubo arrojado las treinta piezas de plata en el templo, él fue inmediatamente y se ahorcó. Esto no puede ser cierto como hemos visto de nuestro estudio de la Palabra de Dios. El versículo cinco es simplemente un resumen de lo que ocurrió más tarde; simplemente condensa el tiempo.

El versículo seis de Mateo 27 nos da cierta información interesante en relación a lo que los principales sacerdotes hicieron con las treinta piezas de plata que Judas devolvió y arrojo al templo.
Mateo 27:6:
Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata,
dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas,
porque es precio de sangre.
Los principales sacerdotes dijeron que estas treinta piezas de plata eran “precio de sangre”, el precio de sangre que los principales sacerdotes habían pagado a Judas para traicionar al Señor Jesucristo y entregarlo a ellos. Después de que Judas hubo hecho esto, los sacerdotes se encargaron de que Jesús fuera crucificado.
Mateo 27:7:
Y después de consultar [Los principales sacerdotes
se reunieron en una discusión para decidir qué hacer
con las treinta piezas de plata ya que era lícito que
ellos las devolvieran al tesoro de las ofrendas
porque eran el precio de sangre.], compraron
[adquirieron en el mercado al aire libre donde
las ventas de propiedades y campos se hacían]
con ellas [las treinta piezas de plata] el campo del alfarero,
para sepultura de los extranjeros.
La palabra “campo” en Mateo 27:7 no es la misma palabra chörion de la palabra “campo” de Hechos 1:18, la cual hemos discutido. La palabra “campo” en Mateo es la Palabra griega agros que quiere decir un área mayor que el chörion, propiedad, adquirida por Judas.

Los principales sacerdotes, después de la debida consideración y consejo, decidieron intencionalmente ir al mercado al aire libre y allí comprar un campo de un alfarero. Ellos no compraron la propiedad en la cual Judas se ahorcó pues esa era la propiedad de Judas mismo. Los principales sacerdotes tomaron las treinta piezas de plata y deliberadamente adquirieron un campo para sepultar extranjeros--que quiere decir la gente pobre, los criminales y aquellos que no tenían algún otro lugar para ser sepultados. Este campo se llamaba “el campo del alfarero”.
Mateo 27:8:
Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy:Campo de sangre.
Cuando los principales sacerdotes fueron al mercado para comprar el campo del alfarero, ellos no fueron a comprar un campo llamado “campo de sangre”; pero fue llamado así por la gente más tarde porque los sacerdotes lo habían adquirido con las treinta piezas de plata. La palabra “campo” en este versículo, otra vez, es la palabra agros en el griego, y la palabra “sangre” es la palabra haimatos en el griego. Este es un campo completamente distinto del referido en Hechos. En este último era una propiedad, y la propiedad fue “la propiedad de sangre” usando la palabra Acéldama, mientras que en Mateo es llamado “campo de sangre”, a saber, agros haimatos.

Así pues, no hay contradicción alguna entre los relatos de Hechos y Mateo. En realidad, un estudio muy cuidadoso de estos hechos hace al relato detallado y real. Nuestros corazones se llenan de emoción cuando vemos la gran exactitud de la maravillosa Palabra de Dios.

SOLI  DEO  GLORIA.

EL AGUIJÓN DE LA CARNE DE PABLO: ESTUDIO BÍBLICO

LA BIBLIA ME LO DICE



El Aguijón en la carne de Pablo

El aguijón en la carne de Pablo ha sido el aguijón en la carne para más gente que casi cualquier otro pasaje en la Palabra de Dios. Siempre que alguien desea defender su indefendible teología con respecto a la voluntad de Dios en cuanto a las enfermedades de las personas, invariablemente señala al “aguijón en mi carne” de Pablo.

El primer requisito previo en cualquier estudio que contribuya a una vida abundante, es una lectura exacta de aquello que está escrito. Leamos exactamente lo que está escrito por Pablo.
2 Corintios 12:7-10:
Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase
desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne,
un mensajero de Satanás que me abofetee,
para que no me enaltezca sobremanera;
Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder
se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana
me gloriaré más bien en mis debilidades,
para que repose sobre mí el poder de Cristo.
 
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades,
en afrentas, en necesidades, en persecuciones,
en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Esta palabra de Dios ha sido leída miles y miles de veces, pero muchos que la han mirado han leído algo distinto de las verdaderas palabras.

La primera cosa a notar es que en ningún lugar en la sección entera se menciona que una enfermedad sea el “aguijón en mi carne”. Sin embargo, el séptimo versículo declara que este aguijón en la carne era un mensajero de Satanás. Así que sabemos que Dios no lo envió, porque si lo hubiera enviado Dios el versículo leería: “un aguijón en mi carne, un mensajero de Dios que me abofetee”. Pero dice: “…un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás…”

Miremos la palabra “mensajero”. Angelos se traduce “ángel”, "angélicos”, o “mensajero” en español. La palabra angelos se usa 188 veces en la Biblia: 180 veces se traduce “ángel”; 1 vez se traduce “angélicos” y 7 se traduce “mensajero”. 2 Corintios 12:7 es una de las siete veces que la palabra angelos se traduce “mensajero”. Las otras seis veces donde la palabra angelos se traduce “mensajero” siempre se refiere a un individuo o a individuos. ¿Por qué no aquí?

Vayamos un paso más adelante: la clave para la verdadera interpretación de la Palabra de Dios está siempre en la Palabra misma.
2 Pedro 1:20:
Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.
Si ninguna Escritura es de interpretación privada, entonces yo no me atrevo a interpretarla, ni usted, ni cualquier otro, ¿Cómo es posible interpretarla entonces? La respuesta es sencilla; si no es de interpretación privada, entonces debe por necesidad interpretarse a sí misma. Y lo hace.

La Palabra de Dios se interpreta a sí misma donde está escrita o dentro del contexto o se ha usado anteriormente en otra parte.

Puesto que las palabras “aguijón en mi carne” en 2 Corintios 12:7 no se explican en el versículo mismo o en el contexto, tienen que haber sido usadas anteriormente en la Biblia si la Palabra de Dios es verdad.

En Números 33 notamos que Dios le dio instrucciones a Moisés de que hablara a los hijos de Israel y les informara acerca de los habitantes de la tierra a la cual los hijos de Israel estaban por entrar, que por todos los medios tenían que evitar fraternizar con los habitantes. Si no, son enunciadas las consecuencias.
Números 33:55:
…sucederá que los que dejareis de ellos serán por
aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados…
La gente, los moradores, los habitantes, serían por aguijones en los ojos de los hijos de Israel y por espinas en sus costados. Así que el “aguijón en mi carne” en este pasaje es definitiva y claramente gente. “Aguijón en mí carne” entonces no es un hecho literal; sino una verdad figurada. Es similar a nuestro dicho actual acerca del hombre que “daría un brazo por uno”. Nosotros no decimos literalmente que él se sacaría un brazo y lo daría; queremos indicar figurativamente que tal hombre tiene un corazón muy grande y es generoso. De igual manera, “un aguijón en mi carne” es una figura literaria* que se refiere a cómo la gente estorba u obstruye.

Otra vez en Josué hay otro relato acerca de “aguijones”.
Josué 23:13:
Sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más
a estas naciones delante de vosotros,
sino que os serán por lazo, por tropiezo,
por azote para vuestros costados y
por espinas [aguijones] para vuestros ojos…
Si usted tuviera una espina en su ojo, ¿la tendría en su carne? Otra vez ésta es una figura literaria que claramente indica personas, gente.
Ezequiel 28:24:
Y nunca más será [la población de Sidón] a la casa
de Israel espina desgarradora, ni aguijón
que le dé dolor… y sabrán que yo soy Jehová.
Otra vez, es gente a quien se refiere como aguijones. Varias veces he escuchado a la gente decir: “El (o ella) es en verdad un aguijón en la carne”, queriendo decir que un individuo les era irritante. Entonces por qué decir que el aguijón en la carne de Pablo era una enfermedad, mala visión o alguna otra cosa cuando la Palabra de Dios se refiere específicamente a la gente como “aguijones” en la carne.

El “aguijón en mi carne” de Pablo era la lucha y la oposición de la gente a su ministerio. Eran hombres tratando de imponer la ley de la circuncisión sobre los gentiles convertidos y creyentes. Estas personas eran “mensajeros de Satanás” que abofeteaban el ministerio de Pablo.

2 Corintios 11:24 dice: “…cinco veces he recibido [Pablo] cuarenta azotes menos uno”. Se necesita gente para infligir azotamiento. Eso sería un “aguijón en mi carne”. Los versículos 25 y 26 continúan: “Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado…peligros de los de mi nación… peligros entre falsos hermanos”.

Con toda esta información de la Palabra de Dios, sin ninguna interpretación privada, ¿cómo puede alguien decir o contender que el “aguijón en mi carne” de Pablo era una enfermedad? Pablo no estaba enfermo. El estaba cansado de lidiar con personas y/o gente que estaba oponiéndose y luchando contra su ministerio, impidiendo que hiciera todo lo que a él le gustaría hacer.

Estos “falsos hermanos” eran su “aguijón en mi carne” y tres veces oró al Señor pidiendo que los removiera, pero el Señor le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en las debilidad…”

Los verdaderos colores de un hombre se ven rápidamente cuando sus enemigos le hacen frente. Los enemigos sacan afuera el verdadero carácter de un hombre. Así era Pablo. El no se atrevía depender de su propia fuerza; él tuvo que depender de la abundante provisión de Dios. Un hombre débil, con Dios a su lado, es fuerte; pero un hombre fuerte sin Dios es débil.

No se deshonre a sí mismo, ni deshonre a Dios, a la Biblia o al gran Apóstol Pablo diciendo que el “aguijón en mi carne” de Pablo era una enfermedad. No lo era. Fue, es y por siempre será gente, si la Palabra de Dios es verdad --y verdad es.


El refrán dice: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Debe haber muchos tontos en el mundo, especialmente cuando son confrontados con la miseria. Cuando el hombre en su enfermedad piensa del “aguijón en mi carne” de Pablo como una enfermedad, él parece derivar un sentimiento de mayor comodidad acerca de su propia enfermedad, diciendo: “Bueno, Pablo tenía un ‘aguijón’ en la carne así que supongo que puedo soportar mi enfermedad”. Qué falso consuelo; qué injusticia para Dios, la Biblia y el Apóstol Pablo.

Pablo fue “afligido” no con una enfermedad, sino con gente obstruyendo su ministerio; y la Palabra de Dios dice que aquellos que anden piadosamente padecerán persecución.**
Sí, yo sé lo que un “aguijón” en la carne es, así como lo sabía el Apóstol Pablo, y como lo pueden haber sabido Martín Lutero, John Wesley y otros incluyéndolo a usted, mi lector. Los “aguijones” en la carne son gente, gente que abofetea el ministerio de los elegidos de Dios. Pero cuando “soy débil [en mi mismo], entonces soy fuerte” en Él. Gracias a Dios por Su gran poder y bondad, pues en Él somos triunfadores constantes y en nada somos vencidos. Porque “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, sí, aun triunfar sobre los aguijones en mi carne”.

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*Hypocatastasis--Semejanza por implicación. Un sustantivo es mencionado, el otro implicado. Es el grado superlativo de la semejanza.

** 2 Timoteo 3:12: “y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”.