martes, 10 de mayo de 2011

Una Mente Renovada: Una propuesta de cuatro pasos !


 
Cuatro pasos a la mente renovada
 
Romanos 12:2:
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
 
 
La Biblia no solamente nos dice que si queremos comprobar cuál sea la buena voluntad de Dios debemos renovar nuestras mentes; sino también brinda información acerca de cómo renovar nuestras mentes. Ya hemos establecido que la mente renovada es la clave para que podamos demostrar a nivel de los sentidos la realidad interna y el poder del espíritu santo en nosotros. Nuestro objetivo es comprobar la buena voluntad de Dios que es agradable y perfecta y ejercer poder en nuestro diario vivir.
1 Corintios 2:1-5:
v.1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
En la última parte de éste versículo de Escritura habla de demostración de poder como también habla de “para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios…” “Para” indica propósito. El propósito es que nuestra fe esté fundada sobre el poder de Dios. Según reemplacemos la información negativa que obtuvimos del mundo con los positivos de la Palabra de Dios estaremos edificando una nueva calidad de mente. Controlar nuestros pensamientos e intencionalmente fijar nuestra mente en las cosas de Dios son dos claves vitales para edificar fortaleza espiritual que es lo que va a traer resultados en nuestras vidas. Este estudio incorpora estos principios en una fórmula simple para el crecimiento espiritual.

Nos estaremos enfocando en actualizar la calidad de nuestra mente cambiando lo que ponemos en ella. Toda la información natural que llega a la mente lo hace a través de los cinco sentidos. Para renovar nuestra mente con pensamientos celestiales de Dios, debemos cambiar el alimento que le damos. Si vamos a renovar nuestra mente, debemos tener una disposición voluntariosa de cambiar de hábitos mentales.

Presento entonces, cuatro pasos, puede haber otros pero estos son cuatro muy útiles. Además exceptuando el primero que vamos a tratar el resto podría tener un orden diferente.

Primero, estudiamos la Palabra de Dios. Hemos alimentado nuestras mentes con material proveniente de los sentidos por muchos años. En gran medida (no en un 100%) este material es negativo y contrario a la Palabra de Dios. Como hijos de Dios que somos, nosotros vendríamos a estar en el departamento de relaciones públicas del Padre celestial ya que nuestro trabajo en parte es reportar a la gente las cosas positivas de Dios en contraste a los aspectos negativos del mundo.  Vendríamos a ser como el reportero del noticiero en un accidente en la autopista, pero sin accidente. Un micrófono, una cámara… Nosotros y la Palabra de Dios que sabemos y reportamos en vivo y en directo las buenas nuevas. Estudiando la Palabra de Dios podemos inundar nuestras mentes con las cosas positivas de esa Palabra y eso generará resultados positivos.

2 Timoteo 2:15:
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Este registro de la Escritura dice que procuremos y dice que lo hagamos con diligencia. En la medida que usemos bien la Palabra de verdad será la medida en la que nos presentaremos aprobados delante de Dios. Procurar con diligencia es parte de la mente renovada y es un círculo virtuoso: Cuánto mas renuevo la mente mas procuraré con diligencia presentarme a Dios aprobado y cuánto mas procure con diligencia presentarme a Dios aprobado mas renovaré mi mente.

1Tesalonicenses 2:13:
Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.

La Palabra de Dios actúa en nosotros en la misma medida que la creemos “… en vosotros los creyentes” los que creen. Es imposible que actúe si no la creemos y es imposible creerla a menos que uno la lea y la estudie. Actúa justamente por que tiene poder, es poderosa.

Colosenses 1:9 y10:
9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios

A menos que estudiemos la Palabra de Dios no vamos a ser llenos del conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría e inteligencia… Sin conocer la Palabra de Dios tampoco podemos tener un andar digno del Señor.

Colosenses 3:16:
La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

Primero entonces estudiamos la Palabra de Dios. Un segundo paso en el cambio de nuestros hábitos mentales es reconocer nuestra posición en Cristo como hijos de Dios que somos. Podemos leer toda la Biblia pero si nunca controlamos nuestros propios pensamientos para creer lo que Dios dice de nosotros, nunca nos vamos a beneficiar de ello. ¿De qué me sirve ser hijo si no creo que soy hijo?...

1 Juan 3:2:
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Exactamente eso. Somos hijos de Dios ahora y en algún momento del futuro seremos semejantes a como es el ahora. Cuando Jesús estaba sobre la tierra ministrando a las personas era semejante a nosotros por que era un ser humano como nosotros. En el futuro nosotros seremos semejantes a el según es el ahora.

2 Corintios 10:5:
Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo

Estos argumentos y esta altivez que se supone que podemos derribar -y de hecho podemos y deberíamos- se levantan en nuestra propia mente. Puede que estos argumentos los levante, los traiga alguna persona pero lidiamos con ellos en nuestra mente. El campo de batalla es la mente. Argumentos es la palabra griega logismos que quiere decir razonamiento, pensamiento, aquello formado en la mente, idea[i]  Reconozcamos estos pensamientos que por adversos son nocivos y pongámosles las esposas y echémoslos a la cárcel, llevémoslos cautivos a la obediencia a Cristo, entonces comenzaremos a ministrar y ayudar a otros y nuestras vidas se vuelven mas como la de Cristo. Uno es el que puede llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Yo le ordeno a mi mente que piense que soy hijo de Dios para poder actuar en consecuencia.

Filipenses 2:5:
Haya, pues, en vosotros este sentir [phroneo] que hubo también en Cristo Jesús.

La palabra para sentir [ii] es más bien tener un sentimiento o una opinión, estar mentalmente dispuesto más o menos fervientemente en una cierta dirección; está relacionado con interesarse uno en algo, colocar nuestro afecto sobre algo… Entonces ¿qué sentir o que pensamiento o que disposición hubo en Cristo Jesús? ¿En qué se interesó, sobre qué colocó sus afectos? ¿Qué pensaba el de sí  mismo y de los demás? El conservaba sus pensamientos alineados con la Palabra y voluntad de Dios.  El señor Jesucristo tenía sus pensamientos cautivos. Nosotros podemos desarrollar el mismo tipo de pensamiento según controlemos nuestros propios pensamientos recordando quienes somos en Cristo.

Filipenses 3:15:
Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

La palabra para perfecto es del griego teleios que significa terminado, finalizado en el sentido que no le falta nada para estar completo…[iii]. El espíritu santo dentro nuestro es perfecto, nosotros no lo somos en el sentido humano pero si somos perfectos o mas bien completos en virtud del nuevo nacimiento.  Dios cuando pensó en el “diseño del hombre” pensó que debía tener cuerpo alma y espíritu. Eso es una persona completa. Adán perdió la posibilidad de la tercera parte para la humanidad, la parte espiritual, la misma que Jesucristo recuperó. Si vamos a utilizar el poder de Dios entonces debemos controlar  nuestros pensamientos para reconocer tal perfección en nosotros y en nuestros hermanos en Cristo. Debemos estar positivos mirando a la perfección de la Palabra de Dios, entonces tendremos pensamientos que son igual de perfectos. La Palabra de Dios es perfecta. ¿Si yo la pienso… cómo será mi pensamiento? Perfecto como Ella.

Colosenses 3:15-17:
15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Después de haber leído la Palabra de Dios, pensamos en Ella, le permitimos que habite en nosotros en abundancia a fin de reconocer nuestra posición en Cristo como hijos de Dios. Entonces nuestras acciones corresponderán a las realidades espirituales. Con esto tenemos muchas ventajas, entre las cuales hay una que quiero mencionar.

Isaías 26:3:
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

Un tercer paso a la mente renovada es practicar la presencia de Dios. A medida que estudiamos y aprendemos quienes somos en Cristo, entonces practicamos la presencia de Dios. Llevamos nuestros pensamientos a Dios, le hablamos, le oramos, le hablamos en lenguas. Permitimos que la oración al Padre se funda, se mezcle, se haga una con una charla amorosa, respetuosa pero tranquila sin miedos como la de un hijo al padre.

1 Pedro 2:21:
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.

Otra razón más para leer y estudiar la Biblia. Para seguir las pisadas tengo que saber donde están las pisadas… ¿Dónde  veo las pisadas del señor Jesucristo? En la Palabra de Dios.

Juan 16:32:
He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

Juan 10:30:
Yo y el Padre uno somos.

Juan 11:41-43:
41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. 43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

Jesucristo practicaba la presencia de Dios. Esas son las pisadas del señor. No estaba solo en su ministerio; Dios trabajó con el para bendecir a Su gente. Dios está supliendo las necesidades de Su gente hoy como lo estuvo en la época que el señor Jesucristo estuvo sobre la tierra.

1 Juan 4:16:
Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Gálatas 2:20:
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Colosenses 1:27:
A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.

Colosenses 3:3:
Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

2 Corintios 5:19:
Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.


Dios en Cristo en nosotros. Es como una caja dentro de otra caja dentro de otra caja. No debe ser tan difícil practicar la presencia de Dios en nuestra vida ya que El Padre celestial está en Cristo en nosotros. Lo único que la gente ve de nosotros es “la caja” de afuera pero nosotros sabemos qué hay dentro nuestro y podemos y nos conviene andar según lo que tenemos dentro.

Según practicamos los principios de creencia y actuamos sobre la Palabra de Dios, El produce los resultados. Dios nunca llega tarde. Sus principios trabajan hoy como trabajaron siempre. Podemos estar constantemente conscientes de Su presencia en nuestras vidas.

Colosenses 3:23:
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.

Lo que sea que haga, hágalo como para Dios no para alguien mas. Eso es una acción de mente renovada. La Palabra es de Dios, difundirla, llegarnos con ella a las personas es Su “negocio” y para hacerlo nos asociamos a El.  Dios como el propietario quiere que Sus cosas le vayan bien ¿Cómo no va a estar con uno cuando uno quiere hacer Su voluntad?

Ahora veamos un ejemplo práctico de renovar la mente. Aquí observaremos el reemplazo de los negativos del mundo con los positivos de la Palabra de Dios.

Efesios 4:25-32:
25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Recapitulando:

Acción negativa
Reemplazo
Desechando la mentira
Hablar verdad
Airaos
Pero no pequéis, no se ponga el sol sobre
vuestro enojo, ni deis lugar al Diablo
El que hurtaba
No hurte mas sino trabaje
Palabra corrompida
Palabra buena para la necesaria
edificación a fin de dar gracia a los oyentes
No contristéis al espíritu santo
Amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia, malicia
Benignos misericordiosos, perdonándoos unos a
Otros como Dios os perdonó a vosotros en Cristo.

Esta es la aplicación práctica de haber renovado nuestra mente. Contristarlo básicamente es entristecerlo.

Un cuarto paso en alimentar la mente con una dieta positiva es vivir con el amor de Dios en la mente renovada en manifestación. El amor de Dios une a la familia de Dios.

Colosenses 3:14:
Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

El vínculo es lo que une una cosa con otra y las sostiene ahí. Es el adhesivo, el pegamento, el cemento. El vínculo es como el eslabón de una cadena. Si tenemos una cadena larga y le quitamos un eslabón, el eslabón quedará solo. El eslabón por un lado y la cadena por el otro. Sin el amor de Dios estaremos trabajando de manera individual sin un propósito común.

Efesios 4:15:
Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo

Efesios 5:1 y 2:
1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

La razón por la que nosotros podemos andar con el amor de Dios es por que Dios nos amó primero y Cristo nos amó primero. Así como vivamos en amor tendremos comunión con otros hijos de Dios y nuestras vidas llegarán a estar entretejidas en unidad de propósito.

Juan 13:35:
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Así de importante es el amor entre los hijos de Dios. En esto conocerán… en esto.

Recapitulando: Primero entonces alimentamos nuestro pensamiento con la Palabra de Dios que estudiamos, luego reconocemos nuestra posición en Cristo como hijos de Dios, después practicamos la presencia de Dios para finalmente vivir en amor. Haciendo estos cuatro simples pasos nos encontraremos manifestando la mente renovada, comprobaremos cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta y demostraremos el poder de Dios en nuestras vidas y en las vidas de aquellos a quienes podemos ser útiles.
 

Nota del  Autor

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960[i] a menos que se especifique algo en contrario.

Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: phobos). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: YARE). En ambos casos se puede utilizar la palabra raíz como cualquier otra forma gramatical de esa palabra en representación de la familia de palabras.

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “...” indicando que hay mas información disponible para consulta en dicha fuente.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Esta enseñanza somete a consideración del lector el tema que trata. Es mas bien en algunos casos un punto de partida que propone, orienta y -desde ya- concluye con lo que el autor ha estudiado y debido a eso presentado de las Escrituras. No obstante, la Palabra de Dios es simplemente inagotable. El único que no necesita revisión es Dios mismo y Su Palabra según fue originalmente inspirada. Pero nuestro conocimiento y entendimiento  de las distintas maravillas presentadas en la Palabra de Dios siempre pueden ser sometidas al escrutinio[ii] del estudiante. Entonces, el presente trabajo es presentado al estudiante Bíblico como una ayuda, una fuente mas de consulta, de referencia y de estudio de la Palabra de Dios. La obra está lejos de pretender ser la única ni mucho menos la más sobresaliente obra de este tipo que exista. Ella no posee eminencia sobre ninguna otra ni es autoridad última sobre el tema. La autoría de la Palabra de Dios es la exclusividad del Padre Celestial y como tal es la fuente de conocimiento y autoridad única.



[i] La Santa Biblia Antiguo y Nuevo Testamentos, Antigua Versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Revisión de 1960. Sociedades Bíblicas Unidas, 1993
[ii] Hechos 17:11

[i] Strong’s según es presentado en E Sword by Rick Meyer
[ii] Ejercitar la mente, tener un sentimiento o una opinión, de ahí estar mentalmente dispuesto mas o menos fervientemente en una cierta dirección; con interesarse uno en… colocar el afecto sobre…. Strongs según es presentada en E Sword de Rick Meyers
[iii] Strongs y Thayer según son presentados en eSword de Rick  Meyer.

2 comentarios:

  1. La importancia de la mente renovada:

    El uso correcto de nuestra mente produce tres beneficios. En primer lugar, glorificar a nuestro Creador. Siendo nuestro Creador un Dios racional que nos hizo seres racionales a su imagen y semejanza, y habiéndonos dado en la naturaleza y en las Escrituras una revelación racional, espera que usemos nuestra mente para estudiar su revelación. Al estudiar el universo y leer las Escrituras estamos pensando los pensamientos de Dios como él quiere. Por esto, un uso correcto de nuestra mente glorifica a nuestro Creador.

    En segundo lugar, enriquece nuestra vida cristiana. No estoy hablando de la educación, la cultura y el arte, que enriquecen la calidad de nuestra vida humana; estoy hablando de nuestro discipulado cristiano. Ningún área del discipulado es posible sin el uso de nuestra mente. Alabar es amar a Dios con todo nuestro ser, incluso con nuestra mente. La fe es una confianza razonable y otro ejemplo de la manera en que Dios nos guía.

    En tercer lugar, fortalece nuestro testimonio evangelizador. Con frecuencia nos preguntamos: ¿Por qué unos no aceptan a Jesucristo? Podríamos dar muchas razones, pero hay una acerca de la cual no pensamos lo suficiente: ellos perciben que nuestro evangelio es trivial, no les parece suficientemente amplio como para relacionarse con la vida real. Tenemos que recordar cómo evangelizaban los apóstoles, de qué forma razonaban con la gente, y que basándose en las Escrituras muchos fueron persuadidos. De hecho, Pablo define su ministerio diciendo: «Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres» (2 Co 5.11). Utilizar argumentos en nuestra evangelización no es incompatible con la fe en la obra del Espíritu. El Espíritu Santo no hace que la gente llegue a Jesucristo a pesar de las evidencias, sino que atrae a las personas a Cristo por medio de éstas, cuando Él abre sus mentes para que las tengan en cuenta. Pablo puso su confianza en el poder del Espíritu Santo, pero no por eso dejó de pensar y argumentar. El antiintelectualismo es algo negativo y destructivo, insulta a nuestro Creador, empobrece nuestra vida cristiana y debilita nuestro testimonio; el uso adecuado de la mente glorifica a Dios, nos enriquece y fortalece nuestro testimonio en el mundo.

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