lunes, 13 de junio de 2011

Dios nos ama con amor maternal

 
 

Esculpidos en las palmas de las manos de Dios

Isaías 49: 15-16
“¿Se olvidará la mujer de la que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, Yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida (Tatuada); delante de mí están siempre tus muros (brazos).” 

Introducción:

El Dios que nosotros experimentamos como creyentes es un Dios de "esperanza", es un Dios que consuela y que nos ama con amor infinito y con fuertes sentimientos de pasión maternales. Para entender el mensaje de este texto bíblico de Isaías 49, tenemos que remontarnos como fondo histórico por el cual el pueblo de Israel vivía.

Históricamente hablando, en tiempos de exílio, el profeta Isaías actuaba entre los que eran desterrados en el imperio de Babilonia. Y fue de allá que el Pueblo de Israel estaba pasando por una situación de angustia y por momentos difíciles, por la terrible humillación del cautiverio. Se vivían tiempos de opresión y de oscuridad y de la esclavitud del servicio obligatório impuestos por la tiránia del imperio, donde también fueron obligados a adorar otros dioses. El dios Marduk quien repetidas veces desafiaba al propio Dios de los ejércitos para un juicio contradictório, donde se cría que sus victórias y la grandeza de Babilonia eran más poderosos que el propio Dios de Israel y de toda la Tierra. De ahí que Babilonia, la grande, la orgullosa, la cruel y tirana, confiaba más en sus dioses y en su mágia y que eran temibles y atractivos también para el pueblo de Israel.

Es por eso que vemos al pueblo de Israel con odio en su corazón, con deseos de venganza, con nostalgias de la tierra prometida, con deseos de liberación.  Sin embargo, esos sentimientos vienen acompañados  de crisis de fe y de esperanza. Porque las palabras del pueblo eran:
Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el señor se olvidó de mí. (Isaías 49:14).
 Palabras estas que reflejan muy bien la decepción y la tristeza de muchos contemporáneos del profeta. Pero para ello el profeta tiene que seguir enfrentándose a las dudas y objeciones de su pueblo. Como en Egipto, las dificultades no provienen sólo del enemigo, sino del mismo pueblo de Israel que se resiste a creer y a esperar.

Hoy quiero mostrarles, apreciados lectores la imagen de un Dios libertador. Dios nos libera con absoluta eficiencia y nos liberta si, a su pueblo, de las garras del enemigo y del terror provocados por los poderosos aniquiladores y asoladores que violaron toda libertad humana a los hijos de Israel.

En primer lugar, quiero que usted lleve en su corazón un mensaje que el Dios que ama, es un Dios que oye a su pueblo:

Observe que en el v. 13b del cap. 49 de Isaías dice así:
... porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.

Este versículo describe a un Dios que consuela de aquellos que son víctimas del destierro, del engaño, de la esclavitud del pecado y los temores y debilidades, Él se compadece de todos nosotros. Jehová es un Dios que nos ama con amor apasionado. En esa perspectiva, el profeta Isaías vino anunciando la llegada inminente del Reino de Dios y su Justicia en el día de la salvación. Predicaba la restauración de sus tierras y la libertad de su pueblo. Isaías nos muestra una nueva visión y del actuar de Dios, diciendo:
v.25 Pero asi dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente...; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos... v.26 ; Y CONOCERÁ TODO HOMBRE QUE YO JEHOVÁ SOY SALVADOR TUYO Y REDENTOR TUYO, EL FUERTE DE JACOB.
El estar de Dios ahí es siempre a favor de su pueblo. Un Dios siempre presente actuando, consolando, defendiendo y libertando. Dios traía nueva vida y libertad para su Pueblo. No exigía mas daba, no aplastaba pero levantaba, no juzgaba mas removía las cargas pesadas y las dificultades dejando a las personas respirar libremente. Rompe las cadenas de la esclavitud y trasciende a los marginalizados para llevarlos al lugar que les pertenece. Dios daba esperanza y Él mismo manifestaba su amor.

En segundo lugar, quiero decirle lo siguiente: El Dios que ama, es un Dios que jamás se olvida de sus escogidos, Él los consuelo y los ayuda.

Cuando Dios escucha las palabras de su pueblo de que se sienten abandonados y olvidados por su creador, estas objeciones sirven para provocar una nueva revelación del Señor. Ya es difícil que una mujer llegue a olvidarse del hijo que es fruto de sus entrañas; pues bien, aunque eso llegase a ocurrir -y desgraciadamente ocurre-, es impensable que Dios olvide a su pueblo, al que creó y formó desde el seno (44,2. 24). Le liga a Él un amor maternal verdaderamente invencible que no depende de las cualidades del hijo ni de su mejor o peor respuesta, sino del hecho de ser hijo.
Isaías 49: 15-16
“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, Yo nunca me olvidaré de ti.
La expresión de este versículo, Dios se revela de una manera especial y contundente. Aqui en el texto, Dios se compara con todo su amor y su actitud de no olvidar nunca a sus hijos con la experiencia de la maternidad de una madre. La maternidad es una experiencia humana inolvidable. Una madre alimentando a su hijo recién nacido tiene sentimientos indescriptibles de unión y tierno afecto por el fruto de su vientre. Aun así, Dios dice que la mujer podría olvidarse de su bebé — dificilísimo e inverosímil—pero Dios nunca se olvidará de uno de los suyos.  Sin embargo vemos con tristeza  por las noticias escrita y televisiva, de madres que han abandonado a sus bebes recien nacidos, pero el texto dice que Dios nunca olvida de nosotros sus escogidos.

Para enfatizar la gran habilidad de Dios de recordar a sus hijos, este pasaje declara que el recuerdo de Dios va más allá que el de una madre por su hijo. La memoria de Dios es aun más profunda que la memoria de una estrechísima relación humana. La memoria de Dios por nosotros está por encima de la compresión humana.
 
 
 
 
Y ahora la pregunta: ¿ Cómo es que Dios hace para no olvidarse de cada uno de sus hijos? ¿ Qué hace Dios para recordar a su pueblo? La respuesta nos la revela el mismo Señor nuestro Dios a través del profeta.
 
V.16 He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida (Tatuada); delante de mí están siempre tus muros (manos).” 
 
Después de esta vivida declaración del recuerdo de Dios por Sus hijos, el versículo 16 de Isaías 49 usa una figura gráfica que atribuye a Dios la característica humana de las palmas: “En las palmas de las manos te tengo esculpida”. La manera oriental de expresar gran amor y continuo recuerdo por sus seres queridos se hace por medio del grabado, lo que nosotros llamaríamos tatuaje. La tradición oriental era tatuar en su cuerpo los nombres de aquellos que amas cariñosamente, mientras que simplemente le obsequias regalos a aquellos que amas superficialmente.

El proceso de tatuado es muy desagradable. Cuando una persona se tatúa, comúnmente lo hace en el brazo, algunas veces en la espalda o en el pecho. Pero usted nunca  ve  tatuadas las palmas de las manos de un hombre. ¿Por qué? Porque las palmas de las manos son demasiado sensibles. Son demasiado delicadas. El dolor del tatuaje en las palmas de las manos es demasiado grande para soportarlo. Pero aun así Dios dice: “He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida”. Primeramente Dios está diciendo que toma demasiado tiempo mirar en los brazos o en el hombro o a lo largo del pecho, porque esas partes del cuerpo están cubiertas por varios tipos de vestimentas; por lo tanto, Él nos ha tatuado en las palmas de Sus manos. Allí puede vernos constantemente. Dios nos ama tanto que, figurativamente, está dispuesto a soportar el agudo dolor de tenernos tatuados en las palmas de Sus manos. No es demasiado doloroso para Dios grabar nuestros nombres en las palmas de Sus manos porque Él nos ama tiernamente. Observe bien lo que dice en Juan 3:16 : Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea no se pierda mas tenga vida eterna.

Entonces, aquí Dios está mostrándonos cuanto cuida de nosostros. Él quiere decirnos que tomó una parte de su cuerpo muy delicada, muy sensible de su ser para esculpir nuestros nombres. En verdad Él nos está diciendo: "Los amo tanto, tanto, que no quiero que mi amor por ti se quede oculto debajo de mis vestidos, no quiero que mi amor que te tengo se quede oculto de tal manera que no pueda ser visto. Cuando usted perciba la belleza de este pasaje comenzará apreciar la compasión de Dios y el amor de Dios, Él dice:
  
Isaías 40: 28 ¿No lo has sabido? ¿No has oído que Jehová es el Dios eterno que creó los confines de la tierra? No se cansa ni se fatiga, y su entendimiento es insondable. 29 Da fuerzas al cansado y le aumenta el poder al que no tiene vigor. 30 Aun los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen. 31 Pero los que esperan en Jehová renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.

Para terminar, el texto en estudio dice:
Isaías 49:16b: ...; delante de mí están siempre tus muros (manos).
La palabra muros está en el contexto de las palmas de las manos del pueblo de Dios, si usted levanta las manos ellas representan como muros. Por lo tanto, Dios no solamente nos tiene tatuados nuestros nombres en sus manos, sino que también nuestras manos están erguidas delante de Él. Y ahí surge la pregunta: ¿Que es lo que Dios  ve en las palmas de nuestras manos?

Él no ve otra cosa sino pecado, dudas, miedos y temores, amarguras, confusión y luchas, mentiras, odios - todo lo que mancha a un pecador. Él ve en nuestras manos el miedo a la muerte, el miedo de enfermarnos, la inseguridad y la falta de fe sobre la protección de Dios y sus bendiciones. Sin embargo Dios con su maravilloso e infinito amor, sin tener en cuenta quienes somos, nos grabó y tatuó en las palmas de sus manos.
 


 
CONCLUSIÓN:
 
El evangelio de Juan cap. 20 versículos 24 al 29, registra dramáticamente a la comunidad quien dio testimonio de Jesús resucitado, Él no está muerto, Jesús está vivo, demostrando así, que el amor que nos fue donado hasta la muerte es señal de victoria  y alegría. Ellos los discípulos, estaban con miedo y de puertas cerradas, de repente, Jesús entró y le dijo a Tomás: v.27 «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente

Las marcas que le fueron mostradas a Tomas y las heridas de Jesús en sus manos , fueron las marcas donde Dios gravó para siempre nuestros nombres. Y es esta la forma que Dios se acuerda de nosotros de manera continua y permanente. No hay un día, una hora, un minuto, o un segundo en que nosotros como hijos de Dios no seamos recordados delante del trono de Dios.

Nosotros, los hijos de Dios, ciertamente hemos sido grabados y tatuados en las palmas de las manos de Dios, a través de Jesucristo con su muerte en la cruz del Calvario.

SOLI DEO GLORIA

REV. RUBEN DARIO DAZA

7 comentarios:

  1. No tenia bien claro sobre el tema del amor de Dios con amor maternal, pero aqui abriste una perspectiva auténtica de ver el otro lado de Dios para manifestar su amor con su pueblo escogido. Muy bien, lo felicito el tema me gustó.

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  2. Hola papi, gracias por esta aclaracion, me da una nueva perspectiva del amor de Dios, no solamente como el Padre , sino como una madre; y ellas si que saben amar, si Dios sobrepasa ese amor quiere decir que no hay nada que temer, estoy seguro en sus manos por que jamas se olvidara de mi. Dios te bendiga.

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  3. Dios le bendiga, gracias por este mensaje muy bien explicado, realmente Dios es nuestro Padre por Excelencia y nos Ama con Amor Infinito.

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  4. MI PADRE ETERNO HA PUESTO SONRISA EN MIS LABIOS, ESPERANZA Y CONSUELO EN MI ALMA.
    PORQUE EL ME HA VESTIDO DE LINO FINO,OLEO DE CONSUELO, DE PAZ.
    MI PADRE ME HA DICHO:ERES LA NIÑA DE MIS OJOS. LEVÁNTATE O MORADORA DE SION; PORQUE HA LLEGADO TU LUZ..
    Y LE CREÍ JESUCRISTO....JESÚS ESTÁ AHORA EN MEDIO DE LA TORMENTA EL ESTÁ AHORA CONMIGO! SOLO EL PERMANECE FIEL.
    Y SE..LO CREO CRISTO VIVE! Y CREO QUE LE HAY....JESÚS,EL HIJO DE DIOS, EN MEDIO DE LA OSCURIDAD,EL HA PUESTO SU LUZ EN MI....LÁMPARA A MIS PIES ,Y LUMBRERA A MI CAMINO. AMEN..!!
    EL HA PUESTO SU OLEO SOBRE MI...GRACIAS PADRE...PUES SOLO TU CONOCES MI ACOSTAR Y LEVANTAR....SOLO TU HAS PUESTO RISA EN MI ROSTRO...TU BRAZO DE JUSTICIA AHORA EN MI...Y SE QUE DARÉ CANTOS DE JUBILO EN TU TABERNÁCULO...AMEN..PORQUE TU ME SACAS DEL LAGO DE LA.DESESPERACIÓN...AMEN!

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  5. bendiciones hermosa explicacion del grande amor de dios un amor que noalcanzamos a comprender

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  6. MUY BONITA EXPLICACIÓN ALGUIEN PODRIA PORFAVOR DECIRME COMO QUITO EL SONIDO DE LA MUSICA ... :(

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  7. Excelente meditación de la palabra , la Gloria y la Honra a nuestro Dios por su espíritu santo nos hace entender lo inigualable de su amor hacia nosotros independientemente de nuestra repuesta EL nos ama .Muchas BENDICIONES !!!

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