viernes, 1 de abril de 2011

La Rabia: es cosa séria!

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¿Has perdido alguna vez los estribos? ¿Gritaste o sentiste ganas de golpear a alguien? Tal vez tu hermano pequeño entró en tu cuarto y echó mano a tus juguetes sin tu permiso. O quizás la maestra te mandó demasiados deberes o un amigo te pidió prestado tu videojuego favorito y lo rompió. ¡Eso te enojó!
Todo el mundo se enoja. La rabia es un estado emocional que varía en intensidad, yendo de la irritación leve a la furia intensa. Como otras emociones, está acompañada de cambios fisiológicos y biológicos. Cuando una persona se enfada, su ritmo cardíaco y presión arterial aumentan, al igual que los niveles de las hormonas adrenalina y noradrenalina. La rabia puede ser debida a acontecimientos externos o internos. Podemos enfadarnos con una persona específica (como un compañero de trabajo o supervisor) o un acontecimiento (un atasco de tráfico, un vuelo cancelado), o bien la ira puede aparecer al preocuparse y rumiar problemas personales. Lo recuerdos de acontecimientos traumáticos o que nos hicieron enfadar pueden también desencadenar este tipo de emociones.

¿Qué es la ira?

Tenemos muchas emociones. Puedes sentirte feliz, triste o celoso. La rabia  o la ira es sólo otro sentimiento. Es perfectamente natural enojarse algunas veces; de hecho, es importante enojarse a veces. Pero la ira debe liberarse de forma apropiada o te sentirás como una olla con agua hirviendo y la tapadera puesta. Si no dejas que salga el vapor, ¡el agua subirá y hará saltar la tapadera! Cuando eso pasa, no resulta divertido para nadie.

¿Qué te hace enojar?

Hay muchas cosas que pueden provocar la ira en los niños. Puedes enojarte cuando algo no sale como tú quieres. Tal vez te enfurezcas contigo mismo cuando no entiendes la tarea o cuando tu equipo pierde un partido importante. Puedes frustrarte cuando te resulta difícil alcanzar algún objetivo. Esa frustración puede provocar ira. Esos niños que se burlan de ti o te insultan pueden hacerte enojar. O puedes enfadarte con tus padres si consideras que alguna de sus reglas es injusta. Lo peor de todo es cuando te echan la culpa por algo que no has hecho. Pero también es posible enojarse sin saber porqué.

¿Cómo sé si estoy enojado?

Hay diferentes formas de sentir la ira. Normalmente, tu cuerpo te dirá cuándo estás enojado. ¿Estás respirando más rápido? ¿Tienes la cara colorada? ¿Tus músculos están tensos y los puños fuertemente cerrados? ¿Sientes ganas de golpear a alguien o de romper algo? La ira puede hacer que grites a las personas que tienes a tu alrededor e, incluso, a las personas que te caen bien o quieres.
Algunas personas ocultan su ira en lo más profundo de su ser. Si haces eso, puede dolerte la cabeza o el estómago. Puede que, simplemente, te sientas mal contigo mismo y empieces a llorar. No es bueno esconder la ira, así que deberías encontrar una manera de liberarla sin herir a nadie (incluido tú).

 ¿Cómo puedo saber si otra persona está enojada?

Cuando un conocido se enoja, puede alejarse bruscamente o dejar de hablarte. Puede guardar silencio y retraerse. Algunas personas gritan y tratan de golpear o lastimar a cualquier persona que esté cerca. Si una persona está tan furiosa, tienes que alejarte de ella lo antes posible. Una vez que estás lejos de esa persona, párate a pensar. Trata de comprender qué le enfadó tanto. ¿Puedes hacer algo para arreglar la situación? ¿Cómo se siente la otra persona? Cuando la otra persona se haya calmado, trata de hablar del problema. Escucha lo que tenga que decirte.

¿Qué debo hacer si me enojo?

No pierdas el control. Desquitarse con los demás no resuelve nada. En cambio, reconoce que estás enojado y trata de saber porqué. ¿Qué puedes hacer para evitar que la situación se repita? Si a tu hermana pequeña le dan un juguete y a ti no, no está bien romper ese juguete. Tal vez puedas pedirle que lo comparta contigo. O si tu tarea de ciencias es demasiado difícil, no hagas pedazos el cuaderno; pide a tus padres o a la maestra que te ayuden.
Es bueno hablar de tu ira con un adulto, como tus padres, un maestro o un pariente. Cuando hablas de tu ira, esos sentimientos negativos suelen empezar a desaparecer.

Destructores de ira

He aquí más cosas que puedes hacer cuando comiences a enfadarte:
  • habla con un amigo de confianza;
  • cuenta hasta 10;
  • recibe o da un abrazo;
  • zapatea;
  • golpea una almohada porque a la almohada no le duele;
  • haz un dibujo de tu ira;
  • juega con tu videojuego;
  • da cinco vueltas por la casa corriendo tan rápido como puedas;
  • canta al unísono de la música del estéreo;
  • quita la maleza del jardín;
  • piensa en cosas buenas (unas vacaciones divertidas o tu deporte favorito);
  • date una vuelta en bicicleta o vete a patinar.
Es imposible no enfadarse nunca. Más bien, recuerda que tu comportamiento cuando te enojas puede hacer que la situación mejore o empeore. No dejes que la ira te controle. ¡Toma las riendas!

Manejo de la Ira — Las Raíces de la Ira
 
Tú puedes aprender técnicas para el manejo de la ira, sin importar el origen de la misma. Admitir el hecho de que tu ira está fuera de control resulta esencial al atacar el problema. La ira excesiva puede ser causada por problemas de salud, asuntos familiares, abuso de alcohol y drogas, desesperación financiera, temor o estrés extremos y vacío espiritual. La ira descontrolada puede terminar en problemas adicionales para tu vida. ¡Pero tú puedes controlar tu ira! Controlar tu ira es una decisión que tú puedes tomar.

Manejo de la Ira — Efectos
 
La ira descontrolada tiene efectos emocionales y físicos a largo plazo en nuestro cuerpo.
  • Efectos Físicos: La ira causa daño, aumenta la secreción de adrenalina, presión alta e incrementa el ritmo cardíaco; probablemente produciendo derrames y ataques al corazón.
  • Efectos Emocionales: la ira crea una intensa culpa, sentimiento s de fracaso, depresión, agitación constante, furia violenta y posiblemente suicidio.
Manejo de la Ira — Opciones
 
La ira es una emoción muy fuerte. La ira descontrolada es un patrón de vida. No es fácil superar la ira, se requiere un compromiso determinado. Se requiere honradez, valentía y una increíble fuerza interior. También se requiere ayuda de otros. Para superar la ira, estos pasos son importantes:
  • Determina de manera conciente estar calmado. No reacciones, ¡piensa! Recuerda tus objetivos y responde apropiadamente. ¡Elige permanecer calmado!
  • Comunícate: Cuando alguien te molesta, déjaselo saber. Habla tranquilamente con la persona sobre cómo te sientes en referencia a sus palabras y acciones. Aprende a expresarte mejor, con claridad y compostura. ¡Elige!
  • Retírate de la escena hasta que puedas responder sin ira: No tendrás éxito de la noche a la mañana. Da un paso a la vez, un día a la vez. Recuerda relajarte. Ejercicios de relajación o música pueden ser útiles. Mantén en mente que puedes acudir a alguien de confianza por ayuda. ¡Elige!
  • Toma frecuentemente tiempo para ti: Haz algo que disfrutes, como caminar en el parque, nadar, leer la Biblia, ver una buena y relajada película. Haz algo bonito por alguien a quien admires. Está bien sentirse bien con uno mismo. ¡Elige!
  • Mira el lado positivo: No te hundas en lo negativo. “No te ahogues en un vaso de agua”. Aprende a perdonar. Es difícil, pero necesitamos empezar por aprender a perdonarnos a nosotros mismos.
Manejo de la Ira — Obtén la Perfecta Paz
 
Una persona que tiene problemas para controlar su ira no es una mala persona. La ira contra “lo malo” no es pecado. No es una desgracia admitir que tenemos un problema y buscar ayuda externa. La paz y la solución a los problemas de la vida solo pueden ser encontrados en Dios. Hay muchos versículos de la Biblia1 que tratan específicamente la ira y sus implicaciones. Necesitas orar por fortaleza y autocontrol para disfrutar la vida en contentamiento y gozo. También necesitas orar a Dios para que retire la oscuridad de la ira que te controla. ¡Elige! “Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía” (Isaías 26:3-4).
¡Aprende Más Acerca de la Vida con Dios!
1 Santiago 1:19-20, 1 Corintios 13:4-5, Proverbios 15:1, Proverbios 25:28, Proverbios 30:33, Gálatas 5:22-25, Efesios 4:26.

2 comentarios:

  1. necesito ayuda
    mi espos de la rabia y la ira rompio un cristo. que debo hacer

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  2. APRECIADO LECTOR:
    Sabemos que cuando una persona se sale de casillas por no tener control sobre la rabia desarrolla un ambiente de tristeza y caos. Cuando un conocido se enoja, puede alejarse bruscamente o dejar de hablarte. Puede guardar silencio y retraerse. Algunas personas gritan y tratan de golpear o lastimar a cualquier persona que esté cerca. Si una persona está tan furiosa, tienes que alejarte de ella lo antes posible. Una vez que estás lejos de esa persona, párate a pensar. Trata de comprender qué le enfadó tanto. ¿Puedes hacer algo para arreglar la situación? ¿Cómo se siente la otra persona? Cuando la otra persona se haya calmado, trata de hablar del problema. Escucha lo que tenga que decirte.

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