viernes, 8 de julio de 2011

Cómo Manejar la Ansiedad!



ECHANDO TODA ANSIEDAD SOBRE DIOS


E
studiaremos unos registros de la Palabra de Dios en donde se puede apreciar el cuidado dedicado que Dios tiene por Su gente. A la vez se presentará directamente de las Escrituras cual sería la acción conveniente que un hijo de Dios podría tomar inmediatamente que es confrontado con la ansiedad o preocupación.

1 Pedro 5:5:

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.


Este acto de la voluntad de revestirse de humildad no implica -ni lejanamente- la idea de que el que se humilla se rebaja o pierde de manera alguna su dignidad. Humillarse[1] según el uso en nuestros días quiere decir adoptar alguien una actitud de inferioridad frente a otra persona, o perder su dignidad con alguna acción[2]. Aquí, el versículo es claro y dice que Dios da gracia a los humildes y resiste a los soberbios. Ser humilde o humillarse  en el contexto del registro bajo escrutinio sería en todo caso una acción beneficiosa porque haciéndolo, Dios da gracia. La palabra griega para “humildad”[3] es de la misma familia que la palabra “humille” en Mateo 18:4 en donde habla el señor Jesucristo:

Mateo 18:4:

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.

No hay nada de indigno en ser el mayor en el reino de los cielos. Con respecto a sus mayores, un niño es inferior en edad y por consiguiente en conocimiento, autoridad y responsabilidad. Es lo mismo entre las personas y el Padre Celestial.

Inmediatamente después de la parábola de la viuda y del juez injusto, Jesús refiere, a unos que creían ellos mismos ser justos, otra parábola.

Lucas 18:9-14:

9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.


De tal manera que Bíblicamente hablando humillarse es una gran cosa. Si uno se humilla, es decir que sabe de su posición de inferioridad con respecto a Dios será exaltado. Cuando uno hace al revés, es decir, se exalta a sí mismo, será “rebajado”, humillado.

 Isaías 55:8 y 9:

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.


Los pensamientos de Dios y Sus caminos son más altos que los pensamientos y caminos de los hombres. Dios sabe más que el propio hombre. ¿Qué problema habría entonces de revestirse de humildad? ¿Qué problema habría en el hijo de Dios en saberse inferior a Dios?

Santiago 4:6:

Pero él [Dios] da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste  a los soberbios, y da gracia a los humildes.


Si humillarse fuera perder la dignidad delante de Dios eso sería una des-gracia y aquí Dios dice que El da gracia a los humildes. Otro beneficio de ser humilde en el versículo diez:
Versículo 10:

Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

          1Pedro 5:6:
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.

Una vez más insiste: humillaos con un propósito: para que Él os exalte cuando fuere tiempo. El momento en que se producirá la exaltación está marcado por Dios: “cuando fuere tiempo”. Humillarse tiene que ser una gran cosa ya que produce que Dios exalte al humillado.


Al decir bajo la poderosa mano de Dios; siendo que Dios es espíritu y no tiene manos, se está en presencia de una figura de dicción que da énfasis. Ésta mano es poderosa y una persona puede confiar en ella y puede humillarse reposadamente. Cuando se hace eso Dios lo exalta, lo eleva. Ahora, ¿cómo puede uno humillarse ante aquella poderosa mano para ser exaltado cuando fuere tiempo? Rápidamente viene la respuesta en el siguiente versículo.

Versículo 7:

Echando toda vuestra ansiedad [merimnaô] sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

¿Cuánta ansiedad? Toda… ¿Porqué el creyente puede hacer esto con toda confianza? Porque Dios tiene cuidado de vosotros.

No dice que a la ansiedad haya que tratarla con gentileza. Dice simplemente echando y también dice toda.

La palabra ansiedad en griego es merimna[4]  que básicamente quiere decir una preocupación que divide la mente, que la distrae. Toda preocupación distrae la mente. La ansiedad es una idea que perturba a la persona haciéndole difícil o imposible ver la liberación que el Padre tiene preparada para Sus hijos cuando estos echan toda ansiedad sobre Él. En el Léxico de Moulton[5] dice que merimna es de la familia de merizen cuya definición sería dividir la mente. También es un vocablo familiar de meros: una parte, porción división de un todo, trozo, fragmento… y de merizo que sería dividir, distribuir…. Más aún Thayer[6] dice de merimna que está asociada a la palabra merizo que es ser dirigido en diferentes direcciones, distracción.  En todo caso sería como tener los pensamientos partidos en mil pedazos, la mente confundida. En el medio mismo de la presión mental se le abre a la persona un abanico de opciones y como que no sabe para donde salir “disparado”.


El Diccionario Larousse[7] dice de ansiedad: que es un estado de inquietud o zozobra del ánimo, angustia que acompaña a muchas enfermedades. En psicología es un estado tenso de la sique frente a un peligro indeterminado e inminente, acompañado de un sentimiento de inseguridad.


Desde luego, ¿cuánta seguridad acerca de algo puede haber en un momento donde la presión arrecia a una persona y sus pensamientos están divididos? Seguramente poca o ninguna. Siempre existe la posibilidad de sufrir daño o desilusión en la vida. Siempre. Sin embargo la Palabra de Dios dice: echando toda ansiedad sobre Él… porque Él tiene cuidado de vosotros.


Muchas veces uno se concentra en el problema a tal punto que uno mismo y el problema que lo agobia pueden llegar a ser más grandes que Dios y Su liberación. Aquí Dios quedaría en segundo plano y Dios debe estar primero[8] en nuestras vidas.


La persona queda distraída pues se encuentra confinada, restringida, aprisionada tras los barrotes de la angustia que le produce la idea o ideas  que lo preocupan. ¿Qué hacer en estos casos? Echar toda la ansiedad sobre Dios ya que El tiene cuidado de nosotros. Derramamos nuestro corazón abierto ante Su presencia, le oramos desde nuestra angustia confiados en que somos escuchados y que la respuesta ya vino, aunque en nuestra ansiedad aún no la hayamos visto.


Una de las ocurrencias de la palabra merimna en el Nuevo Testamento se dio en ocasión que el señor Jesucristo estaba con los discípulos en el Monte[9]. Allí les habló de distintos temas: de las bienaventuranzas, de ser la sal de la tierra, de ser la luz del mundo, de la ley de la ira, adulterio, divorcio, juramento, amor a los demás, etc., etc. Hacia el final del capítulo seis les habla de la ansiedad.

Mateo 6:25-34:
Por tanto os digo: No os afanéis [merimnaô] por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo mas que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros;  y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane [merimnaô], añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis [merimnaô]? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis [merimnaô], pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os afanéis [merimnaô]  por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán [merimnaô]. Basta a cada día su propio mal.

Aquí está muy claro. La ansiedad no debe estar primero. Esta gente es instada por Jesús a buscar primero el Reino de Dios y su justicia antes y por sobre preocuparse por la vida, la comida, la bebida o el vestido. Dios primero en todo.

1 Pedro 5:7:
Echando [ripto] toda vuestra ansiedad [merimnaô] sobre Él, porque él tiene cuidado de vosotros.


Según el  Dr. Bullinger[10] ripto quiere decir: tirar, lanzar, arrojar como con un movimiento repentino. La misma palabra griega es usada en Lucas 17.

Lucas 17:2:
Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase [ripto] al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.


Las preocupaciones tienen que ser arrojadas ripto, echarlas de sí, como si fuera una brasa encendida, lanzarlas repentinamente de encima de uno a Dios. No bien la ansiedad es percibida se la echamos a Dios en oración con acción de gracias.


En el tiempo del reinado de Josafat sobre Judá, Moab y Amón se juntaron y vinieron a hacerle guerra al pueblo de Dios. No bien el rey se entera, esto es lo que pasó:

2 Crónicas 20:3:
Entonces él [Josafat] tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá.

De inmediato, una acción (tener temor) sucedió a la otra (humilló su rostro para consultar a Jehová). En el libro de Hechos, poco tiempo después del día de Pentecostés, Pedro y Juan son apresados por los sacerdotes por enseñar la Palabra de Dios y sanar a las personas. Luego de ser amenazados ellos regresan a los suyos y explican la situación para que sus hermanos en Cristo estuvieran al tanto y de inmediato esto es lo que hacen.

Hechos 4:23 y 24:

23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. 24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay

Y la hermosa oración corporativa continúa echándole a Dios esta preocupación distrayente y le piden denuedo para hablar Su Palabra.

1 Pedro 5:7:
Echando toda vuestra ansiedad sobre el, porque él tiene cuidado de vosotros.

La última parte del versículo siete porque él tiene cuidado de vosotros ha sido vertida  por otras Biblias de las siguientes maneras: …el los hace su responsabilidad, su carga[11]; …ustedes son su preocupación personal [12]; …su gran interés es en ustedes[13]. Dios nos ha hecho Su  responsabilidad, Su ocupación personal y somos Su gran interés. ¿Cómo no echarle entonces todas nuestras ansiedades con confianza sin quedarnos con cosa alguna?

Filipenses 4:6:
Por nada estéis afanosos [merimnaô], sino sean conocidas vuestras peticiones [aitema] delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

La palabra sino en éste versículo, pone en contraste el estar afanoso con el hacer conocidas las peticiones. Otras versiones de la Palabra de Dios han traducido la primera parte de este versículo de las siguientes maneras: En nada estéis ansiosos o afanosos[14]; No se preocupen por nada[15].
Entonces, en contraste con estar ansiosos, afanosos o preocupados por todo… otras versiones dicen: …sino bajo toda circunstancia, en oración y petición o súplica junto con acción de gracias, hagan conocidas sus necesidades a  Dios[16]; …sino en oración y súplica o imploración juntamente con agradecimiento hagan conocidas sus peticiones sin reserva delante de Dios[17]; Digan a Dios todo detalle de sus necesidades en ferviente y agradecida oración…[18]

La ansiedad es intangible. Literalmente no es un objeto que uno toma con sus manos y lo arroja. La forma de echar toda ansiedad sobre Dios es haciendo conocidas sus peticiones delante de Él en toda oración y ruego, con acción de gracias. Ahora surge la siguiente pregunta: ¿Qué pasa una vez arrojada la preocupación a Dios en toda oración y ruego con acción de gracias?...

Filipenses 4: 7:
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

La mente dividida se re-unifica, los pensamientos desparramados se ordenan, se alinean. La paz es una situación de quietud en  los pensamientos y así uno puede creer  a Dios sin perturbación para ser librado de la situación. Esa paz de Dios sobrepasa todo entendimiento. Si sobrepasa todo entendimiento entonces sin lugar a dudas sobrepasa el paupérrimo entendimiento que uno puede tener  al momento que arrecia la presión y la mente se encuentra partida en mil pedazos con la preocupación.
La paz de Dios guardará los corazones y los pensamientos (del preocupado que echó toda su ansiedad sobre El) en Cristo Jesús. Otras traducciones dicen: Será una fortaleza para guardar sus corazones y mentes[19]; …guarnecerá y montará guardia[20].

La palabra “peticiones” en Filipenses 4:6, es la palabra griega aitema que según el Dr. Bullinger[21] quiere decir una petición específica para una cosa en particular.

1 Juan 5:14 y 15:

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones [aitema] que le hayamos hecho.

Uno podría cambiar el tiempo insumido en el afán y dedicárselo a hacer conocidas sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Cuando sea que uno echa sobre Dios toda su preocupación distrayente, uno halla paz. Esto siempre fue así no solamente en el Nuevo Testamento.

Para ver un ejemplo de esto hay una historia maravillosa y llena de aprendizaje acerca de la madre del último de los jueces, Samuel que vamos a recorrer ahora. Un gran hombre de Dios. La madre de Samuel no podía quedar embarazada, entonces con amargura de su alma, hace lo que tiene que hacer y que se traduce en un gran ejemplo para nosotros: Recurre a Dios y nos brinda otro ejemplo más de cómo la oración altera las circunstancias.

1 Samuel 1:1-20:

1 Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. 2 Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía. 3 Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová. 4 Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. 5 Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. 6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. 7 Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. 8 Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?

Evidentemente el amor de su marido que en sus palabras sería mejor que diez hijos no la completaba a esta maravillosa mujer que en su angustia clamó a Jehová.

9 Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

Emocionante registro del compromiso de esta mujer para con Dios. Ella sabía que quien podía sacarla de este problema era el Santo de Israel, Jehová. Ella hace un voto, compromete una acción futura que haría con su hijo. Gracias a la intervención que dio a Jehová mediante su oración, ella quedó encinta, dio a luz a su hijo, lo llamó Samuel y cuando lo hubo destetado lo llevó al templo como había prometido. Ella cumplió su promesa[22].

Lamentablemente Elí no estaba en un buen momento y pensó que esta mujer, que estaba volcando su corazón a Dios, estaba borracha.

12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová [¡esto es orar!]. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. 17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.

Finalmente Elí la bendice y ella emprende su camino de regreso. En Filipenses 4:7 la Palabra de Dios declara que cuando uno hace conocidas sus peticiones con acción de gracias halla paz. Eso es lo que Ana halló después de elevar su petición. Dice que comió y no estuvo más triste. Qué gran mujer fue esta Ana que confiaba de tal manera en Dios que una vez que derramó su alma a Él, ella quedó tranquila. Ya no tuvo más tristeza porque sabía en lo íntimo de su corazón que Dios haría lo que ella le había pedido.

19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. 20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel[23], diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.

¡Qué hermoso registro de un creyente recibiendo respuesta a su oración sentida a Dios luego de echar su ansiedad sobre Él! Esto es antes de Pentecostés. De esta oración nació uno de los hombres más maravillosos del Antiguo Testamento. Un hombre al que podemos anticiparnos que será uno de entre quienes compartamos el Reino de Dios en el futuro. Saber que Samuel tuvo cinco hermanos[24] de una mujer que no podía quedar embarazada es singular. Ella entregó su primogénito a Dios y luego tuvo cinco más. Parecido a nuestro Padre celestial que entregó a Su unigénito y luego tuvo miles de hijos[25] más. Es hermoso ver cómo Dios siempre fue más allá por Su gente.

No siempre uno es responsable que venga la preocupación pero siempre es responsable de hacer algo con ella: hospedarla o arrojarla. Un buen ejemplo –entre tantos en la Palabra de Dios- de un hombre que en momento de gran presión le dejó saber a Dios sus necesidades sin reservas se encuentra en el Antiguo Testamento;  en Salmos.

Salmos 55:1-23:
Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica. 2 Está atento, y respóndeme; clamo en mi oración, y me conmuevo, 3 A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; Porque sobre mí echaron iniquidad,  y con furor me persiguen.  4 Mi corazón está dolorido dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.  5 Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto. 6 Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. 7 Ciertamente huiría lejos; moraría en el desierto. Selah 8 Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad.

El hombre en su desesperación en el momento de presión mental expresa su angustia sin enfado a Dios. En el calor del momento así se expresaba este hombre… simplemente quería huir, escaparse. Vierte honestamente toda su ansiedad sobre Dios (no te escondas; me conmuevo; la voz del enemigo; opresión del impío; echaron iniquidad; con furor me persiguen…). Su oración continúa con más ansiedad que echa sobre Dios.
9 Destrúyelos, oh Señor; confunde la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad. 10 Día y noche la rodean sobre sus muros, e iniquidad y trabajo hay en medio de ella. 11 Maldad hay en medio de ella, y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas. 12 Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía,  porque me hubiera ocultado de él; 13 Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío,  mi guía, y mi familiar; 14 Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y andábamos en amistad en la casa de Dios. 15 Que la muerte les sorprenda; desciendan vivos al Seol, Porque hay maldades en sus moradas, en medio de ellos.

Impresionante entrega de su corazón a su Dios. Éste hombre no era hijo siquiera. En su angustia el le entregaba sus pensamientos a Dios sin quedarse con nada “en la manga”, sin reservas. El entendió y supo qué hacer en su situación angustiosa y lo hizo:

16 En cuanto a mí, a Dios clamaré; y Jehová me salvará. 17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré [¡esto es orar sin cesar, perseverar en la oración!], y él oirá mi voz. 18 El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, aunque contra mí haya muchos. 19 Dios oirá, y los quebrantará luego, el que permanece desde la antigüedad; por cuanto no cambian, ni temen a Dios. Selah  20 Extendió el inicuo sus manos contra los que estaban en paz con él; violó su pacto. 21 Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, Pero guerra hay en su corazón; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas. 22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.


Echa sobre Jehová tu carga, ¡mismo mensaje que el de 1 de Pedro 5:7! El justo al igual que el hijo de Dios de vez en cuando cae y nada tiene que ver el Padre Celestial con que las personas caigan pero sí tiene todo que ver con levantarlas.

23 Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de perdición. los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días; pero yo en ti confiaré.

 ¿Cuánta paz hay en el preocuparse?... Entre muy poca y ninguna. Pero uno puede concentrarse y dedicar el tiempo a dejar el afán de lado y hacer conocida sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego con acción de gracias… es entonces cuando la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento tiene vía libre para guardar los corazones y los pensamientos  en un lugar muy seguro: Cristo Jesús.

1 Pedro 5:5-11:

Igualmente jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. 6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

Llama la atención que justamente en este contexto donde Dios habla de la preocupación aparezca este consejo de Dios de estar sobrios y velar habida cuenta que el adversario anda alrededor buscando a quien devorar. Por esto el hijo de Dios debería echar TODA ansiedad sobre Dios ya que El toma cuidado de Sus hijos.
Versículo 9:

Al cual [al adversario] resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.


Mientras se esté en este mundo existirán padecimientos, pero también existe la posibilidad dada por Dios de echar toda ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de nosotros.
10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca 11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amen.

          Salmo 130: 5-8

Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado. Mi alma espera a Jehová. Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana. Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él; Y él redimirá a Israel De todos sus pecados.


Esperar, palabra fácil de pronunciar pero muchas veces difícil de aplicar en nuestras vidas. El esperar desarrolla el carácter. Esperar significa reconocer que Dios tiene un propósito con nosotros y que Él obrará en el momento más adecuado, según su perfecta voluntad. Esperar significa someter nuestro conocimiento imperfecto y limitado a la sabiduría ilimitada y perfecta de Dios.

La Palabra ESPERAR, viene del verbo griego elpizo (ἐλπίζω, ). Este verbo va seguido de tres preposiciones: (1) eis, hacia, con esta preposición se dice que la esperanza está dirigida a, y se centra en, una persona; (2) epi, sobre, esta preposición expresa el terreno sobre el que reposa la esperanza. (3) en, «en», acentúa el carácter de aquellos que esperan, más que la acción en sí misma; se caracterizan por la esperanza, mostrando qué tipo de personas son.

La desesperación nos hace sentir aislados y lejos de Dios, pero es éste el preciso momento cuando necesitamos más de su ayuda. Esperé yo a Jehová, poderosa declaración que nos enseña hoy el salmista David. Nuestra alma debe esperar en Dios, no en las circunstancias, en las personas, tu espera no dependerá de los sentimientos que actualmente estás viviendo.


David nos enseña a esperar, veamos:



Debemos tener fe en su Palabra, es decir, debemos desechar toda duda, incertidumbre porque eso no le agrada a Dios. No importa si aun no has recibido la promesa, las bendiciones, la sanidad, la restauración nuestro deber es tener la CERTEZA DE QUE VERE, LO QUE ESTOY ESPERANDO.

Hebreos 11:1
Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver.

Debemos tener ESPERANZA en Dios para no sentirnos frustrados, derrotados, acabados. Dios quiere que tengamos la fe que mueve montañas. Nuestro deber es CREER en lo que no vemos. Cuando nos abrume un problema, la autocompasión solo incrementará la desesperanza. Reflexiona en esta pregunta ¿Cómo ves hoy a tu hijo, esposo, madre, empleo, estudios, etc?, ¿Crees que Dios puede transformarlos o cambiarlos?

    1Ti 6:17

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
Debemos confiar en sus misericordias. El clamor a Dios vuelve nuestra atención al único que en verdad puede ayudarnos. Cuando ore, sepa que Dios no guarda nada en contra suya. Las líneas de comunicación están del todo abiertas. Su misericordia está para usted y para mí todo los días de nuestras vidas.

     1Ti 4:10


Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

Oración:

Padre Celestial te pedimos que nos enseñes diariamente a esperar y confiar en ti. Que cuando lleguen a mi vida los momentos de duda, desesperación el Espíritu Santo me guie a declarar en alta Voz:
Espera ... (diga su nombre) a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia.



SOLI DEO GLORIA

REV. RUBEN DARIO DAZA B-

Sal 138:8
Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.


Nota del  Autor

 Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960[26] a menos que se especifique algo en contrario.

 Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: atomos). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: YARE). En ambos casos se puede utilizar la palabra raíz como cualquier otra forma gramatical de esa palabra en representación de la familia de palabras.

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “...” indicando que hay mas información disponible para consulta en dicha fuente.

Cuando se haga referencia al texto griego o hebreo, ésta estará basada en dichos textos según sean presentados en ESword de Rick Meyer y/o de la Interlinear Scripture Analyzer de André de Mol y/o de En el principio era la Palabra.Todos programas de estudio Bíblico que pueden ser descargados a su PC mediante el link correspondiente en Links Útiles >Programas para el estudio de las Escrituras en el sitio web.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Esta enseñanza somete a consideración del lector el tema que trata. Es mas bien en algunos casos un punto de partida que propone, orienta y -desde ya- concluye con lo que el autor ha estudiado y debido a eso presentado de las Escrituras. No obstante, la Palabra de Dios es simplemente inagotable. El único que no necesita revisión es Dios mismo y Su Palabra según fue originalmente inspirada. Pero nuestro conocimiento y entendimiento  de las distintas maravillas presentadas en la Palabra de Dios siempre pueden ser y debieran ser sometidas al escrutinio[27] del estudiante. Entonces, el presente trabajo es presentado al estudiante Bíblico como una ayuda, una fuente mas de consulta, de referencia y de estudio de la Palabra de Dios. La obra está lejos de pretender ser la única ni mucho menos la más sobresaliente obra de este tipo que exista. Ella no posee eminencia sobre ninguna otra ni es autoridad última sobre el tema. La autoría de la Palabra de Dios es la exclusividad del Padre Celestial y como tal es la fuente de conocimiento y autoridad única e inapelable.





[1] Ver enseñanza 112 “Ansiedad vs. Humildad” de Juliana Fernandez Rucci
[2] Diccionario Enciclopédico Larousse, Larousse, 1992, página 1198
[3] Berry, George Ricker, The Interlinear Translation o the Greek New Testament, Zondervan, 1977, páginas 49 y 601
[4]Bullinger,  Ethelbert W., A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Zondervan Publishing House, 1979, Pág 134
[5] Moulton, Harold K., The Analytical Greek Lexicon Revised, Zondervan Publishing House, 1980, página 263 y 264.
[6] Thayer, Joseph Henry, The New Thayer’s Greek, English Lexicon of The New Testament, Christian Copyrights, Inc., 1983, página 400.
[7] Diccionario Enciclopédico Larousse, Larousse, 1992, página 143
[8] Puede descargar la Clase Dios Primero del sitio web
[9] El contexto comienza en Mateo 5:1
[10] A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament por Ethelbert W. Bullinger, Zondervan Publishing House, 1979, Pág. 136
[11] Vaughan, Curtis, The Bible from 26 Translations, Baker Book House, 1985, página 2535. Versión: The Twentieth Century New Testament.
[12] Ob. Cit The Bible from..., página 2535. Versión: The New Testament in Modern English (J. B. Philips)
[13] Ob. Cit The Bible from..., página 2535. Versión: The New Testament: A New Translation (James Moffat)
[14] Ob. Cit The Bible from..., página 2391. Versión: The American Standard Version.
[15] Ob. Cit The Bible from..., página 2391. Versión: The Centenary Translation: The New Testament in Modern English (Helen Barret Montgomery)
[16] Ob. Cit The Bible from...,, página 2391. Versión: The Twentieth Century New Testament.
[17] Ob. Cit The Bible from..., página 2391. Versión: The New Testament in Modern Speech (Richard Francis Weymouth)
[18] Ob. Cit The Bible from...,, página 2391. Versión: The New Testament in Modern English (J. B. Philips)
[19] Ob. Cit The Bible from...,, página 2391. Versión: The New Testament in Modern Speech (Richard Francis Weymouth)
[20] Ob. Cit The Bible from...,, página 2391. Versión: The Amplified  New Testament.
[21] Bullinger,Ethelbert W. The Companion Bible, Samuel Bagster and Sons, Londres, 1974, Sección “Appendixes”,  página 164
[22] Eclesiastés 5:4-7
[23] Stergiou, Costas, En el Principio era la Palabra, Version 3.0.0.320. Samuel viene de dos palabras hebreas SHMUEL y EL. La primera quier decir entre otras cosas: escuchar y EL es la forma corta para EL SHADDAI, Dios todopoderoso. Sería entonces: Escuchado de o escuchado por Dios Todopoderoso.
[24] 1 Samuel 2:21
[25] Romanos 8:29
[26] La Santa Biblia Antiguo y Nuevo Testamentos, Antigua Versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Revisión de 1960. Sociedades Bíblicas Unidas, 1993
[27] Hechos 17:11

2 comentarios:

  1. Anónimo dijo...Hola Rev. Ruben. Te cuento q me diagnosticaron Trastorno de Ansiedad Generalizada hace 8 años y medios, pero empecé a sufrirlo 4 años antes de q supieran de q se trataba. Lo pasé muy mal durante esos años. Luego di con una psicólogo al q he depositado mucha confianza, y con medicación y terapia pude salir adelante, a vivir una vida normal. Bajé mucho la dosis de la medicación, pero no he podido dejarla del todo.
    Tengo entendido q los trastornos no se curan, sólo se controlan, lo q se curan son las enfermedades psicológicas. Mi grado de ansiedad es muy elevado, pero desde q supe de este trastorno, nunca dejé de poner voluntad y seguir peleando.
    Ojo! la ansiedad es algo normal en todas las personas, el problema es cuando esa ansiedad pasa el límite normal, x eso cuando leí tu artículo, no sé que decirte si tiene cura, pero puedo asegurarte q con buenos profesionales y medicación, mas tu voluntad... se puede vivir normalmente. Sin embargo este estudio a la luz de la Palabra de Dios no lo habia tenido en cuenta, porque hay muchos pastores que no dominan muy bien el tema de la ansiedad y es primera vez que lo leo... y me hizo ver muchas cosas que yo tengo y debo tratar es con Dios y no con el psicólogo. Siga asi, su texto es muy bueno querido amigo. Felicitaciones
    Suerte

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