lunes, 28 de marzo de 2011

¡ Ser Líder es Buscar la Excelencia !.



Se maravillaban sin medida, diciendo: “¡Todo lo ha hecho bien!”
Marcos 7:37.

Jesús fue, por supuesto, la persona más maravillosa que jamás haya vivido. Hizo todo mejor de lo que nadie jamás haya hecho o que jamás hará, y lo sigue haciendo al “preparar” un lugar para nosotros”, al interceder diariamente por nosotros y al mantener al universo en su lugar por el poder de su palabra.

No podemos pretender asombrar y maravillar a los demás como lo hizo  Él con su grandeza. No obstante, para el líder actual, la buena noticia es que se requiere relativamente poco para asombrar y maravillar. Nuestra sociedad se ha apartado tanto de las normas establecidas por Jesús, que el líder de hoy puede ofrecer un contraste destacado y positivo ante los que le rodean por medio de realizar bien aún las cosas pequeñas. Hacer bien lo pequeño es la base para hacer bien lo grande, la base para un liderazgo efectivo y de calidad.

En el pasado el líder dirigía tanto por preceptos como por su ejemplo, empezando con las cosas pequeñas. Hay directivos cuyas empresas tienen definiciones impresionantes y nobles de su misión, pero cuya propia conducta en las cosas pequeñas dista de ser asombrosas y maravillosa. Desafortunadamente, sucede lo mismo en las Iglesias. Algunas tienen declaraciones maravillosas y expresivas de  su misión que afirman que la intención de la Iglesia es producir “siervos que se preocupen por los demás”; pero sus líderes de más alto nivel no lo reflejan en la manera como se conducen en lo pequeño, al relacionarse con los demás cotidianamente.

Cuando el líder siempre llega tarde, no abre su correspondencia, ni devuelve las llamadas telefónicas ni se toma la molestia de agradecer un favor, tarde o temprano la eficacia de su liderazgo se verá afectada. En consecuencia, su empresa se perjudica. Estas son cosas pequeñas, pero se convierten en cosas grandes. Por suerte, estas son cosas que todos podemos hacer bien ; solo requieren nuestro compromiso y nuestra resolución . Si nosotros, como líderes, hacemos bien las cosas pequeñas, no solo se beneficiará nuestra empresa: o negocio o cualquier Entidad Religiosa la gente se maravillará, porque en la actualidad, son tan pocos los que se molestan con los que parecen insignificantes o pequeñitos.

Reflexione sobre la verdad de las parábolas de Jesús que enseñan que la fidelidad en lo pequeño y ser digno de confianza en las cosas que parecen triviales en la vida abren la puerta a mayores oportunidades. Por lo tanto, el líder que atiende bien las cosas pequeñas en un contexto limitado con frecuencia llega a tener oportunidades de liderar en un contexto más amplio. Las cosas pequeñas si son importantes.
En el caso de Jesús, la aprobación abrumadora de su pueblo y las masas fue lograda gracias a su sabiduría, su compasión, su sentido de tener un llamado divino y la pureza inequívoca de sus motivaciones. No eran solamente sus milagros, porque aun los profetas falsos podían realizarlos (ver Mateo 7: 21-23). Los milagros por si mismos no producen esta clase de respuesta. Observamos a Jesús y pensamos: “Yo nunca podría reaccionar milagros como él”. Es verdad, pero cualquiera de nosotros puede, con el poder que el da, vivir una vida altruista y, aunque en pequeña medida, lograr un impacto para Cristo.

Que es entonces ser un Líder:

Un líder es una persona que guía a otros hacia una meta común, mostrando el camino por ejemplo, y creando un ambiente en el cual los otros miembros del equipo se sientan activamente involucrados en todo el proceso. Un líder no es el jefe del equipo sino la persona que está comprometida a llevar adelante la Misión del Proyecto. A continuación están algunas de las cualidades de un líder fuerte.

Buen Escucha: Sus compañeros de equipo podrían tener una forma genial de mejorar su idea. Manteniendo su mente abierta a otras ideas, Ud. puede crear nuevas formas de lograr sus metas. Es su trabajo asegurarse de que cada uno en el grupo esta siendo escuchado. Escuche sus ideas y acepte sus críticas constructivas.

Concentrado: constantemente recuérdese a si mismo y al grupo las metas y misión del Proyecto. Si Ud. permanece en la dirección correcta y mantiene a los otros en esta dirección, todos permanecerán motivados y serán más productivos. Como líder del grupo, es importante que Ud. programe tiempo con su equipo de Proyecto para establecer y examinar las metas que Ud. espera lograr.

Organizado: Un líder puede establecer el tono para su equipo. Un líder organizado ayuda a motivar a los miembros del equipo a ser organizados también.

Disponible: Como líder, Ud. es responsable de mucho y probablemente va a estar muy ocupado algunas veces. Sin embargo, necesita encontrar tiempo para hablar con su equipo. Una buena forma de hacer esto es establecer frecuentes reuniones de grupo, de manera que las preguntas o dudas no se prolonguen mucho tiempo sin su atención.

Incluye a los otros: Un líder no debe hacer todo el trabajo. Haciendo todo Ud. mismo es una manera pobre de usar el tiempo y previene el crecimiento de su equipo. Al contrario, un líder debe trabajar con sus compañeros de equipo y aprender cómo delegar responsabilidades pensando al mismo tiempo en los intereses de los otros, metas y fortalezas.

Decisivo: a pesar de que una parte importante de ser líder involucra escuchar a la gente a su alrededor, recuerde que Ud. no siempre estará habilitado para comprometerse. Cuando esto pase no sienta miedo de tomar una decisión final, aun si algunos miembros del equipo no están de acuerdo con Ud.

Seguro: Esta podría ser la característica más importante de un líder. Si Ud. no cree en usted mismo y en los éxitos de su Proyecto, nadie más lo hará. Muestre a otros que Ud. es dedicado, inteligente y orgulloso de lo que ha hecho.


El Círculo Externo del Liderazgo Espiritual

Todos en la iglesia tienen uno o más dones espirituales. Todos deben estar involucrados en el ministerio. Todos deben buscar el dirigir a otros al punto en el cual le den la gloria a Dios por medio de la manera en que piensan, obran y sienten. Pero hay algunas personas a quienes Dios les ha dado cualidades de personalidad que tienden a equiparlos para ser líderes más capaces que otros. No todas estas cualidades son particularmente cristianas, pero cuando el Espíritu Santo llena la vida de cada persona estas cualidades son transformadas para el propósito de Dios.

1. Incansable

Los líderes espirituales mantienen un santo descontento con el status quo. Los no-líderes son afectados por la inercia Y esto trae como resultado que sean difícil de mover de un punto muerto. Los líderes anhelan cambiar, moverse extenderse, crecer y llevar a un grupo o institución a nuevas dimensiones de ministerio. Tienen el espíritu de Pablo quien dijo en Filipenses 3:13, "Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús." Los líderes son siempre personas con metas.

La historia de la redención de Dios aún no ha llegado a su fin. La iglesia está perforada con imperfecciones, ovejas perdidas aún no están en el redil, existen necesidades de todo tipo que el mundo no puede satisfacer, el pecado infecta a los santos. Es impensable que nos encontremos satisfechos con las cosas como están en un mundo caído y una iglesia imperfecta. Por lo tanto Dios ha sido complacido en incitar una santa agitación en algunas de sus gentes. Es muy probable que esta gente llegue a ser líder.

2. Optimista

Los líderes espirituales son optimistas no porque el hombre sea bueno sino porque Dios está en control. El líder no debe permitir que su descontento se convierta en desconsuelo. Cuando ve las imperfecciones de la iglesia debe decir junto al escritor de Hebreos(6:9), "En cuanto a ustedes, queridos hermanos, aunque nos expresamos así, estamos seguros de que les espera lo mejor, es decir, lo que atañe a la salvación." El fundamento de su vida es Romanos 8:28, "Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito." El razona junto a Pablo que, "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?" (Romanos 8:32). Sin esta confianza basada en la bondad de Dios manifestada en Jesucristo la perseverancia del líder vacilaría y la gente no sería inspirada. Sin optimismo esta agitación se convierte en desesperación.

3. Intenso

La gran cualidad que quiero en mis asociados es intensidad. Romanos 12:8 dice que si su don es liderazgo "hágalo con diligencia." Romanos 12:11 dice, " Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu." Cuando los discípulos recordaban la manera en que Jesús se comportó en relación al templo de Dios, utilizando palabras del Antiguo Testamento de la manera siguiente, "El celo por tu casa me consumirá."(Juan 2:17). El líder sigue el consejo de Eclesiastés 9:10," Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño." Cuando Jonathan Edwards era tan solo un muchacho escribió una lista con setenta resoluciones. La que me ha inspirado más dice así, "Viviré con todas mis fuerzas mientras viva." El conde Zinzendorf de Morovia, dijo, " Tengo tan solo una pasión, es Él y solamente El". Jesús nos advierte en Apocalipsis 3:16 que a Él no le agrada la gente tibia: " Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca." Los líderes espirituales deben aislarse y reflexionar qué cosas indecibles y estupendas saben sobre Dios. Si sus vidas es tan solo un bostezo interminable entonces están simplemente ciegos. Los líderes deben dar evidencia para comprobar que los asuntos del espíritu son intensamente reales. No pueden lograr eso a no ser que ellos mismos tengan intensidad.

4. Dueño de sí Mismo

Al decir dueño de sí mismo no me refiero a una postura estirada, formal e impasible sino el ser dueños de nuestros impulsos. Si hemos de liderar a otros hacía Dios, no podemos dejar que se nos dirija hacía el mundo. De acuerdo a Gálatas 5:23 el dominio propio es un fruto del Espíritu. No es simplemente fuerza de voluntad. Es apropiar el poder de Dios para obtener dominio de las emociones y los apetitos que pudiesen llevarnos por mal camino o hacernos desperdiciar nuestro tiempo en esfuerzos infructuosos. En 1ra Corintios 6:12 Pablo dice, "Todo me está permitido pero no dejaré que nada me domine." El líder cristiano debe examinar su vida implacablemente para así saber si se encuentra esclavizado en lo más mínimo por la televisión, alcohol, café, golf, juegos electrónicos, pesca, pornografía, masturbación o buena comida. Pablo dice en 1ª Corintios 1:25-27, "Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado." Y dice en Gálatas 5:24, "Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos." Los líderes cristianos persiguen sin despido sus malos hábitos y los rompen por medio del poder del Espíritu. Escuchan y se adhieren a Romanos 8:13, "Porque si ustedes viven conforme a la carne, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán." Los líderes cristianos aspiran ser libertados de todo aquello que obstaculice su total deleite en Dios y el servicio al prójimo.

5. Imperturbable

Una cosa es certera: Si usted empieza a liderar a otros será criticado. Nadie será un líder espiritual significativo si su objetivo es agradar a otros y buscar su aprobación. Pablo dice en Gálatas 1:10, "¿Qué busco con esto: ganarme la aprobación humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no sería siervo de Cristo." Lo líderes espirituales no buscan las alabanzas de los hombres, ellos buscan complacer a Dios. Si las críticas nos deshabilitan, nunca lograremos ser líderes espirituales. Esto no significa que debemos ser el tipo de persona que jamás se siente herida, sino que no debemos ser aniquilados por el dolor. Debemos poder decir junto a Pablo en 2ª Corintios 4:8-9, "Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos." Sentiremos las críticas pero no seremos incapacitados por ellas. Como Pablo dice en 2ª Corintios 4:16, "Por lo tanto no nos desanimamos."

Los líderes deben poder digerir la depresión pues la comerán en abundancia. Habrán muchos días en que la tentación de darse por vencido es fuerte a causa de la falta de aprecio por parte de su gente. La crítica es una de las armas favoritas de Satanás para intentar hacer que los líderes tiren la toalla.

Sin embargo debo clarificar y enfocarme en lo que significa la característica de ser imperturbable. No quiero dar la impresión que los líderes espirituales están exentos de críticas legítimas. Un buen líder no sólo debe ser imperturbable sino también humilde y presto a recibir e implementar críticas justas. Ningún líder es perfecto. Jonathan Edwards dijo en una ocasión que el convirtió en disciplina espiritual el buscar la verdad en toda crítica dirigida hacia él antes de descartarla. Este es un buen consejo.

6. Enérgico

Los holgazanes no pueden ser líderes. Los líderes espirituales "aprovechan el tiempo" (Efesios 5:16). Trabajan cuando aún es de día porque saben que viene la noche en que ningún hombre podrá trabajar (Juan 9:4). Ellos "No se fatigan de hacer el bien" porque saben que a su debido tiempo cosecharan si no se dan por vencidos (Gálatas 6:9). Son " firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano." (1ra Corintios 15:58). Pero ellos no atribuyen esta energía a sus propias fuerzas ni se jactan en sus esfuerzos porque dicen junto al Apóstol Pablo, "he trabajado con más tesón que todos ellos, aunque no yo sino la gracia de Dios que está conmigo"(1ra Corintios 15:10). Y: "Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí."(Colosenses 1:29).

En una ocasión alguien dijo, el mundo es dirigido por hombres cansados. Un líder debe aprender a vivir bajo presión. Ninguno de nosotros logra mucho sin haber establecido metas fijas, y las metas siempre crean una sensación de presión. Un líder no ve las presiones de trabajo como una maldición, sino como una gloria. No desea desperdiciar su vida en ocios excesivos. Ama ser productivo, y le hace frente a la presión sin permitir que se convierta en preocupación arraigándose a las promesas de Mateo 11:27, Filipenses 4:7-8 e Isaías 64:4.

7. Pensador

"Sean niños en cuanto a la malicia, pero adultos en su modo de pensar" (1ª Corintios 14:20). No es fácil ser líder de personas que le superan en pensamiento. Un líder debe ser el tipo de persona que al enfrentar circunstancias, medita sobre ellas. Se sienta con papel y lápiz y escribe, crea y ordena sus ideas. Pone a prueba todo y se mantiene firme en lo que es bueno (1ª Tesalonicenses 5:21). Es crítico en el mejor sentido de la palabra y por lo tanto no es crédulo, caprichoso ni se deja llevar por cualquier nueva tendencia. Todo lo considera y toma en cuenta los pros y los contras teniendo siempre un análisis razonado de todas las decisiones que toma. El ser cuidadoso y riguroso no contradice la necesidad de ser dependiente de la oración y la revelación divina. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo en 2ª Timoteo 2:7, "Reflexiona en lo que te digo, y el Señor te dará una mayor comprensión de todo esto." En otras palabras, la manera de Dios para impartir conciencia y visión no es el crear un corto circuito con el proceso intelectual.

8. Elocuente

Es difícil liderar a otros si usted no puede comunicar sus pensamientos de manera clara y convincente. Los líderes como Pablo buscan persuadir y nunca coartar a los hombres. (2ª Corintios 5:11). Los líderes espirituales no acaparan seguidores por medio de discursos vanos y palabras vacías sino por medio de frases sólidas, claras y convincentes. El apóstol Pablo tuvo como objetivo como cualquier buen líder el tener claridad; en lo que decía. De acuerdo a Colosenses 4:4 el pidió a su gente que oraran por él, " Oren para que yo lo anuncie con claridad, como debo hacerlo." Es sorprendente y lamentable cuantas personas en la actualidad son incapaces de hablar con oraciones completas. El resultado es una gran bruma que rodea su pensamiento. Ni ellos, ni quienes los escuchan saben con exactitud de que están hablando. Un vapor que se asienta sobre la discusión mientras uno se aleja preguntándose cuál realmente fue el tema. Si nadie se sobrepone al embrollo mental, y caos verbal de "Usted sabe...lo que quiero decir, como usted sabe que le dije", jamás existirá liderazgo alguno.

9. Capaz de Enseñar

No me sorprende que algunos de los grandes líderes de la Iglesia Bautista Belén son también hombres de impacto significativo como maestros. De acuerdo a 1ª Timoteo 3:2 cualquiera que aspire a la función de obispo debe ser capaz de enseñar. ¿En qué consiste ser un buen maestro? Yo pienso que un buen maestro tiene al menos las siguientes características.

Un buen maestro se pregunta las preguntas más difíciles, razona las respuestas y formula preguntas provocativas para así estimular a sus alumnos a pensar.
  • Un buen maestro divide el tema a enseñar en partes, es capaz de ver cómo estas partes trabajan en conjunto y descubre la función total del tema.
  • Un buen maestro anticipa los problemas que enfrentaran sus alumnos y les motiva a sobreponerse sin perder el ánimo.
  • Un buen maestro anticipa las objeciones de sus alumnos y se prepara para así tener una respuesta correcta e inteligente a cada objeción.
  • Un buen maestro tiene la capacidad para ver las cosas desde varios puntos de vista y estilos de aprendizaje y por lo tanto está capacitado para explicar cosas difíciles en términos claros que se ajustan a la perspectiva del alumno.
  • Un maestro es concreto, no abstracto, específico, no general, preciso, no vago, directo, no evasivo.
  • Un buen maestro siempre pregunta ¿Entonces qué? y trata de ver como cada descubrimiento durante el proceso de aprendizaje da forma a la totalidad de nuestro sistema de ideas. Trata de relacionar esos descubrimientos con la vida real y evita encajonar.
  • El propósito de un buen maestro es el transformar la vida y el pensamiento y hacer de ellos una unidad para la honra de Cristo.

10. Tienen Discernimiento

Jesús conocía el corazón de los hombres (Juan 2:17) y les motivó a ser perceptivos al evaluar a otros (Mateo 7:15). Los líderes deben saber quién es adecuado para cada tipo de trabajo. Los buenos líderes tienen buen olfato. Pueden detectar lapas con prontitud; eso es; personas que oyen con regularidad pero jamás aprenden o cambian. Pueden detectar potencial aun cuando lo ven en un principiante. En breve logran escuchar los ecos del orgullo, la hipocresía y la mundanalidad. El líder espiritual se conduce de manera cuidadosa para así mantener el curso sin inclinarse hacia los peligros de la rigidez o por el lado contrario apostar por la indiferencia.

11. Con Tacto

Pablo dijo en Colosenses 4:5,6, "Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno." Y el escritor de Proverbios dijo, " Como naranjas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo." (25:11). Debemos siempre recordar que el propósito del líder es cambiar corazones y no tan sólo hacer el trabajo. Por lo tanto el alienar a las personas sin necesidad nos distancia de este objetivo. El tacto es la cualidad de gracia que gana la confianza de la gente y las lleva a tener la certeza de que no diremos o haremos algo estúpido. Ustedes no pueden inspirar a sus seguidores si ellos se ven forzados a caminar en la cuerda floja a riesgo de que usted diga o haga algo insensato. El tacto es especialmente necesario en un líder para ayudarlo a manejar situaciones vergonzosas o trágicas. Por ejemplo, con frecuencia cuando usted lidera un grupo alguien dirá algo irrelevante y tonto y todos en el grupo lo reconocerán como tal. Un líder con tacto tendrá la capacidad de redirigir la atención del grupo para enfocarles de nuevo en el tema principal de la discusión sin dar lugar a que los demás expresen desprecio o burla. El tacto de un líder sale a la luz en la confrontación directa. Sí el líder no está dispuesto a reprobar y amonestar a quien así lo necesite jamás será un buen líder espiritual. Combinado con buen juicio para el carácter de las personas, el tacto le permite manejar negociaciones delicadas y puntos de vista opuestos. Su elección de palabras reflejará astucia y no torpeza. (Existe una gran diferencia al decir "Su pie es muy grande para este zapato" o "Este zapato es muy pequeño para su pie".)

12. Con Orientación Teológica

Colosenses 3:17 dice, "Háganlo todo en nombre del Señor Jesús." 1ª Corintios 2:16 habla del hombre espiritual como alguien que posee la mente de Cristo. Un líder espiritual sabe que todo en esta vida, aún el más pequeño detalle, tiene que ver con Dios. Si hemos de liderar a la gente para que vean y reflejen la gloria de Dios, debemos pensar en todo de manera teológica. Debemos trabajar hacía una síntesis del todo. Debemos examinar todo para así entender como todo encaja. Nos debemos preguntar ¿Como la guerra, los deportes, la pornografía, celebraciones de cumpleaños, la literatura, la exploración espacial, las enfermedades y la industria se sostienen en conjunto? ¿Cómo es que todas estas cosas se relacionan a los propósitos de Dios?

Los líderes deben tener un fundamento teológico que le imparta coherencia a todas las cosas. Esto le dará al líder la estabilidad necesaria para no ser arrollado por cambios súbitos y nuevas doctrinas. Él sabe lo suficiente sobre Dios y sus caminos que las cosas en general encajan y forman un patrón que tiene sentido aun cuando no sean placenteras. Por lo tanto, el líder NO alza sus manos rendido, sino apunta el camino hacia Dios.

13. Soñador

De acuerdo a Joel 2:28 en los días finales (en los cuales vivimos actualmente), "tendrán sueños los ancianos, y visiones los jóvenes." Esta es la contraparte positiva al desasosiego. No debemos tan solo estar descontentos con el presente sino también soñar con lo que podrá ser el futuro. En 2ª Reyes 6:15-17, Eliseo y su siervo fueron rodeados por los Sirios in la ciudad de Dotán. Cuando el siervo ve esto y gime consternado, Eliseo ora y dice " Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea." El Señor así lo hizo, y el criado vio que la colina estaba llena de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

Los líderes pueden ver el poder de Dios para eclipsar los problemas futuros. Este es un don escaso - El ver el poder soberano de Dios en medio de lo que pareciera ser oposición abrumadora. La mayoría de gente son expertos para ver los problemas y las razones para no proceder con un proyecto. Muchos pastores llegan a la ruina obstaculizados por juntas directivas que piensan que han hecho el bien y cumplido con su cometido al bloquear cada idea que el presenta. Eso cuesta poco. La esperanza y las soluciones son costosas. Actualmente el espíritu empresarial escasea. Cuanto necesitamos personas que estén dispuestas a dedicar cinco minutos por semana a soñar con lo que podría ser. El texto dice que los ancianos tendrán sueños. Qué triste es cuando observamos a la gente mayor que asume que su edad les da licencia para laxar su esfuerzo y transferir la creatividad a los jóvenes. Es trágico cuando la edad sumerge a un hombre en hastío en lugar de motivarle a crecer en creatividad. Cada nueva iglesia, agencia, ministerio o esfuerzo es el resultado de alguien con visión y la disposición para acoger la visión con rapidez y certeza.

14. Organizado y Eficaz

A un líder no le agrada el alboroto. Le gusta saber dónde y cómo están las cosas teniendo rápido acceso para su uso. Su figura favorita es la línea no el círculo. Se queja en las reuniones que no progresan de premisa a conclusiones sino que navegan sin fin en círculos irrelevantes. Cuando algo tiene que ser hecho, el establece un plan de tres pasos y lo presenta. Un líder busca conectar los eslabones que activan una decisión de la junta para así llevarla a implementación. Busca ocupar su tiempo de manera completa y organiza su agenda para hacer uso óptimo de su tiempo. Aparta bloques de tiempo para enfocarlos en sus actividades más productivas. Utiliza los pequeños momentos con el fin de no desperdiciarlos. (Por ejemplo, ¿Qué hace usted mientras se lava los dientes? ¿Podría colocar una revista sobre la estantería y así leer un artículo al mismo tiempo?) Un líder toma tiempo para planificar sus días, semanas, meses y años. Aún a sabiendas que en última instancia será Dios el que dirija sus pasos, debe ser el quien planifica su sendero. Un líder no es una medusa que se deja llevar por el vaivén de las olas sino una ostra inamovible. El líder es el delfín del mar capaz de nadar con la corriente o en contra de ella.

15. Decisivo

En 1ª Reyes 18:21 Elías clama, "¿Hasta cuándo van a seguir indecisos? Si el Dios verdadero es el Señor, deben seguirlo; pero si es Baal, síganlo a él." Un líder no puede paralizarse por la indecisión. Deberá tomar riesgos en lugar de no hacer nada. Se empapará en oración y en la Palabra y luego descansará en la soberanía de Dios mientras ejecuta sus decisiones, a sabiendas de que cometerá algunos errores.

16. Perseverante

Jesús dijo en Mateo 24:13, "El que se mantenga firme hasta el fin será salvo." Pablo dijo en Gálatas 6:9,"No nos cansemos de hacer el bien." Vivimos en una era en la cual usualmente se demanda la gratificación inmediata. Eso significa que muy pocas personas sobresalen en la virtud de la perseverancia. Muy pocas personas siguen la marcha o siguen en el mismo ministerio cuando enfrentan alguna dificultad significativa. Sin embargo la visión sin perseverancia da lugar a cuentos de hadas y no ha ministerios fructíferos. Mi papá me dijo en una ocasión que la razón por la cual él pensaba que muchos pastores no lograban ver avivamiento en sus iglesias es porque se marchaban justo antes de que esto tomara lugar. El largo recorrido es duro pero recompensa. El árbol cae después de un sinfín de diminutos hachazos. Las críticas que encuentre en su camino se borraran en el olvido si usted continua haciendo la voluntad del Señor.

17. Amante

Aquí les hablo directamente a los varones que son esposos y líderes. Pablo dijo en Efesios 5:25, "¡Esposos, amad a vuestras esposas!" ¡Ámala! ¡Ámala! ¿En qué le beneficia a un hombre ganar un sinnúmero de seguidores y perder a su esposa? ¿A que precisamente hemos liderado a nuestra gente si lo que ven que la meta final es el divorcio? Lo que necesitamos hoy son líderes que sean excelentes amantes. Esposos que escriben poesía a sus esposas, que brindan serenatas, que obsequien flores sin ninguna razón en especial excepto que les aman. Necesitamos líderes que reconocen que deben tomarse el día para pasarla a solas con sus esposas de vez en cuando; líderes que no caigan en el hábito de ridiculizar y humillar a sus esposas, especialmente con desprecios en público; líderes que hablen bien de su esposa en público y la halaguen de manera espontánea en privado; líderes que las toquen con ternura en otras ocasiones más allá de los momentos de intimidad. Una de las grandes tentaciones de un líder ocupado es tratar a su esposa como un objeto sexual. Esto se empieza a manifestar cuando las únicas ocasiones que la besa con pasión y la trata con ternura es con el fin de seducirla y llevarla a la cama. Es trágico cuando la esposa se convierte en un maniquí para la masturbación. Aprenda cuáles son sus deleites y como llevarla a la cúspide del orgasmo. Converse con ella y estudie sus deseos. Mírela a los ojos cuando le habla. Deje el diario por un lado y apague la televisión. Ábrale las puertas en un gesto de caballerosidad. Ayúdela a lavar los platos. Celebre una fiesta en su honor ¡AMELA! ¡AMELA! Si usted no lo hace todo su éxito como líder tiene el potencial de explotar en el fracaso de su hogar.

18. Descansado

Iniciamos este tema con la cualidad de la inquietud y ahora le damos fin con la cualidad del descanso. "Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados." (Salmo 127:1,2). El líder espiritual sabe que en última instancia la productividad de sus labores descansa en las manos de Dios y que Dios puede hacer más mientras él duerme de lo que él puede hacer despierto sin Dios. Sabe que Jesús le dijo a sus cansados discípulos "Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco" (Marcos 6:31). Sabe que uno de los diez mandamientos es " Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios." (Éxodo 20:9,10). No es tan adicto a su trabajo para ser incapaz de descansar. Él es un buen administrador de su vida y su salud. Hace uso máximo de la totalidad de sus labores midiendo en lo posible las tensiones bajo las cuales labora sin disminuir su eficacia para así no acortar su vida indebidamente.

Conclusión

Sin lugar a dudas existen muchas otras cualidades que pudieron haber sido mencionadas que equipan a la persona para ser un líder exitoso. Las que he listado son simplemente las que vinieron a mi mente mientras meditaba sobre este tema. No es indispensable sobresalir en cada una de ellas. Pero entre más desarrolladas estén resultará en líder más fructífero y eficaz. Permítame enfatizar de nuevo que es el círculo interno el que hace que el liderazgo sea espiritual. Todo liderazgo genuino empieza en cierta forma como fruto de la desesperación; el conocimiento de que somos pecadores desvalidos necesitados de un gran salvador. Esto nos mueve a escuchar a Dios en su palabra y clamar pidiendo visión en oración. Esto nos lleva a confiar en Dios y esperar en sus grandes y preciosas promesas. Esto nos libera para así tener una vida de amor en servicio que, al final, hace que la gente vea y le de la gloria a nuestro Padre en el cielo.


Rev. RUBEN DARIO DAZA B.
Pastor Presbiteriano.

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