martes, 11 de octubre de 2011

CRISTOESTIMA: LA AUTOESTIMA DEL SEÑOR JESÚS


 

CRISTOESTIMA: LA AUTOESTIMA DEL SEÑOR JESUS
 

 EL Señor Jesús enseñó un interesante principio espiritual consistente en que de la abundancia del corazón habla la boca (Lucas 6,45). Y fue precisamente en aplicación al mismo, que en una ocasión abordó a sus discípulos con el interés de conocer la opinión de lo que tanto ellos como otras personas tenían sobre él, observemos lo que sucedió:

 

        Lucas 9, 18-21
 
18. Aconteció que mientras Jesús oraba aparte,
estaban con él los discípulos; y les preguntó,
diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?
19. Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista;
otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos
ha resucitado.20. El les dijo: ¿Y vosotros, quién decís
que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo
de Dios.21. Pero él les mandó que a nadie dijesen esto,

encargándoselo rigurosamente

Según puede apreciarse, las respuestas dadas por la gente con respecto a Jesús fueron múltiples y a la vez erradas, sin embargo el punto medular al cual el Señor deseaba llegar era este: ¿Y vosotros, quién decís que soy yo?. Dando a entender con esta interrogante que lo que en realidad importaba al maestro era conocer la opinión que tenía SU gente sobre él.
 
No me cabe ninguna duda que Jesús quedó muy satisfecho con la respuesta declarada por “los suyos”, sin embargo me atrevo a decir, que de todas formas si sus discípulos hubieran errado en cuanto a esta pregunta, este hecho no hubiese hecho dudar en lo más mínimo la identidad que Jesús tenia consigo mismo y su voluntad se hubiese mantenido incólume con respecto a su obra redentora sobre esta tierra.
 
Juan 4,34
Jesús les dijo: mi comida es que haga
la voluntad del que me envió, y que acabe su obra
 
En otras palabras, si aún su misma gente hubiese deambulado al pensar que Jesús era una versión más revolucionada de Juan el Bautista o algún profeta resucitado, esta situación no le hubiese hecho desviar de su blanco perfecto y su confianza y autoestima se hubiesen mantenido intactas.

El Señor Jesús nos va a enseñar que el vivir con una autoestima como la suya, nos lleva a tener la certeza sobre quiénes somos y lo mucho que valemos para Dios, nuestro Padre. Esta es la llave que abre la puerta para nuestra felicidad y paz interior y nos habilita a la prosecución de nuestras metas tanto personales como espirituales.
 
Efesios 2,10:
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús 
para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano 
para que anduviésemos en ellas.


Jesús sabía que era hechura de Dios y hoy toca a cada uno de nosotros reconocer esto mismo también. Una vez interiorizadas estas premisas espirituales fundamentales, obtenemos la paz necesaria para emprender TODAS ESAS BUENAS OBRAS que Dios nos ha preparado con mucha anticipación para que caminemos a través de ellas. Una aceptación tan SIMPLE pero a la vez importante como ésta, nos limpia de toda clase de dudas, complejos o temores que hayamos tenido en nuestra vida pasada, al saber que Dios ya no toma en cuenta nuestros pocos o muchos pecados cometidos antes de venir a su presencia.
 

La simpleza pero a la vez grandeza de las Sagradas Escrituras, nos hacen concluir que tú y yo estamos constituidos hoy por el “ADN” de Dios y producto de este maravilloso suceso, sería un GRAN desperdicio en términos espirituales quedarnos de “brazos cruzados” viviendo con una autoestima que lastre nuestro corazón hacia la minusvalía y el desánimo.
 
Precisamente estos aspectos fueron seriamente tomados en cuenta por el Señor Jesús durante el desarrollo de su ministerio y los interiorizó en lo más profundo de su ser, lo cual le permitió extender con total LIBERTAD el nombre de Dios y su Palabra sobre la tierra y con INDEPENDENCIA de lo que otros pensaran o dijeran acerca de él.
 
 
La disputa con los escribas y fariseos:
 
 
La Biblia nos enseña que la autoestima del Señor Jesús fue probada por fuego en muchas ocasiones, especialmente cuando se encaraba con la clase religiosa o política de su época y es de mi interés que aprendamos sobre algunos de estos particulares enfrentamientos:

Juan 8,41(b);
Entonces le dijeron (los fariseos a Jesús): Nosotros no 
somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.

De acuerdo al libro Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento, de A.T. Robertson, la frase “nosotros no somos nacidos de fornicación” proviene del griego “hemeis ek porneias egennethemen”; en donde la palabra“porneias” posee su raíz en el vocablo “pornos” que significa “prostituta”, similar a la forma que una mujer vende su cuerpo para usos sexuales.

Otras versiones bíblicas enseñan sobre esta misma expresión lo siguiente:“nosotros no somos hijos ilegítimos” (Biblia Latinoamericana), o“nosotros no somos hijos de prostitución” (Biblia Nueva Versión Internacional), e incluso la versión católica Dios habla hoy indica respecto a este punto lo siguiente: “nosotros no somos hijos bastardos”.
 
Indistintamente de la forma como se haya dicho en realidad, lo realmente importante a comprender sobre este aspecto, es el gravísimo insulto o cuestionamiento proferido en contra del nacimiento del Señor Jesús y a la forma de su concepción por parte de María.
 
Los escribas y fariseos inducidos claramente por el “dios de este mundo”, pretendían mermar la autoestima de Jesús, puesto que de forma despectiva deseaban reducirlo a una categoría de “bastardo” en lugar de Hijo de Dios, con tal de silenciarlo y que el nombre de su Padre no fuera expuesto más sobre la tierra.
 
A manera de ilustración, observemos otras graves difamaciones que se hicieron sobre su persona:
 
 

Lo que estos siniestros religiosos ignoraban, era que Jesús adiestró su mente y autoestima hasta el punto de que ésta se convirtió en un verdadero escudo protector para su vida. El Maestro se encontraba capacitado para eliminar DE FORMA AUTOMATICA toda clase de ideas y creencias destructivas o peyorativas que pudieran expresarse en contra de su persona. Esto sin duda, pudo lograrlo haciendo prevalecer la Palabra de Dios por encima de cualquier otra situación; y a la larga esta decisión fue la clave del éxito de su grandioso ministerio sobre la tierra. 


Romanos 8,33-34:
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?
Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará?
Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó,
el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros.

Nadie podrá ni logrará avergonzarte o deteriorar tu autoestima cuando el pensamiento que vive muy dentro de tu corazón es que Dios es el que me justifica, lo que nos permite concluir que la verdadera causa de nuestro actual sufrimiento emocional se debe a la IGNORANCIA que existe sobre las Sagradas Escrituras, asimismo por la forma distorsionada de ver las cosas y sobre cómo reaccionamos ante circunstancias adversas.
 
Jesús tomó la determinación de no dejarse lastimar por nada ni por nadie, él tenía firmemente establecido en su corazón que su obra salvadora sobre este mundo no se encontraba condicionada a la opinión pública sino a la opinión de Dios, él SIMPLEMENTE hizo su trabajo de la forma como tenía que hacerlo, centrado en que era y es el hijo de Dios y no el hijo resultante de un acto de prostitución, él puso todo el tiempo su mira en las cosas de arriba (Colosenses 3,2); él estaba completamente seguro que Dios tenía en él ABSOLUTA complacencia (Marcos 1,11).
 
Juan 8, 14-15
14 Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio
acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque
sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no
sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. 15 Vosotros
juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.
 

Qué importaba que los religiosos le acusaran de ser el resultado de un acto de prostitución? o si actuaba con base a los demonios, o si pensaban que era un pecador. Lo realmente importante era que él sabía “de donde venía y hacia donde iba”. El tremendo error cometido por los religiosos y que actualmente cometen muchas religiones en nuestros días, es juzgar a las personas según la carne, como lo pueden ser, criticar las vestimentas, la forma de hablar, el estatus económico de una persona, etc. en lugar de centrarse a analizar a una persona según sus obras; puesto que éstas fueron las que en el caso de Jesús, atestiguaron FEHACIENTEMENTE que él era el HIJO DE DIOS.

Lucas 7,20 y 22:20.
Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron:
Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte:
¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?...
22.
Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a
Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven,
los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos
oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es
anunciado el evangelio;

Jesús defendía sus valores, opiniones y convicciones porque Él tenía la TOTAL CERTEZA de cual eran los valores, opiniones y convicciones de parte de Dios y CONFIRMABA día tras día esta situación ejecutando las obras que su Padre le encomendó que hiciera.
 
Su confianza en Dios y en sí mismo le hizo comprender que no era necesario convertir las piedras en pan, o lanzarse desde el pináculo del templo, ni mucho menos arrodillarse ante la presencia del enemigo (Lucas 4, 1-5), por la sencilla razón que no tenia la necesidad de probar ante nadie lo que él era en realidad y el valor que tenia ante los ojos de su Padre Celestial, porque su vida misma y sus obras ya demostraban y testificaban que él era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Jesús nunca buscó la aprobación de los hombres o la de Satanás, él únicamente buscó la aprobación de Dios durante cada día de su vida, esto es CRISTOESTIMA en estado puro.



La experiencia que nos enseña el caminar de Jesús, nos permite comprender que sea cual sea nuestro problema o dificultad, o por mucho que nos sintamos heridos por experiencias del pasado, seguimos siendo responsables por nuestras propias vidas y por nuestro propio bienestar y decisiones.

Aprendemos también del Maestro Jesús, que lo que decidamos hacer con cada una de nuestras vidas, depende exclusivamente de nosotros mismos, ya sea que optemos voluntaria o involuntariamente a vivir con miedos, odios o cualquier clase de sufrimientos o que decidamos vivir plenamente confiados en Dios, haciendo prevalecer la verdadera libertad con la cual Cristo nos ha hecho libres, una libertad ajena a toda clase de prejuicios, falsos conceptos o frustraciones, sabiendo que en caso de una necesidad, podemos echar toda clase de ansiedades ante Dios, precisamente por que Él tiene cuidado de nosotros (1 Pedro 5,7).

Jesús tenia un corazón tan transparente, franco y abierto para con todos, al grado que esta libertad le permitía decir toda clase de verdades ante sus adversarios (Lucas 11,39: “vosotros los fariseos… por dentro estáis llenos de rapacidad y maldad”), de la misma forma en que podía recibir con ternura a un niño, sabiendo que de corazones como los de ellos, esta compuesto el reino de los cielos (Lucas 18,16). Y fue esta claridad de entendimiento sobre su vida y sobre su papel preponderante en esta tierra, que le impió guardar rencores aun contra sus propios detractores (Lucas 23,34: “Señor perdónales porque no saben lo que hacen”) e incluso estar dispuesto a perdonar justo en el momento, antes de dar el último suspiro de su vida (Lucas 23,43: “de cierto te digo hoy, que estarás con migo en el paraíso”).
 
Juan 13,15:
Porque ejemplo os he dado, para que como yo
os he hecho, vosotros también hagáis.

¿Qué esperas para seguir las pisadas de nuestro grandioso hermano Jesús?. Los registros contenidos en la Palabra de Dios que hablan sobre su vida, pasión y muerte nos muestran un patrón de comportamiento a seguir de nuestra parte (1 Pedro 2,21). No hemos de desanimarnos al realizar este esfuerzo que comienza con un cambio de corazón y que finaliza con experimentar con la buena voluntad de Dios, la cual es agradable y perfecta.(Romanos 12,2).
 
 
VIVE TU CRISTOESTIMA HOY:
 
 
 

A lo largo de los últimos artículos que se han publicado, he pretendido mostrarte cuál es tu realidad espiritual con el propósito que no se quede “solo” en eso y “trascienda” a fin de que al igual que Jesús, hagas prevalecer estos maravillosos principios de éxito en tu diario vivir. Nunca olvides que tu vida vale cada gota de la sangre derramada por el Señor Jesús y si esto dice algo para ti, entonces los cambios en la forma de ver las cosas y en tu autoestima, deben ser también obligatorios y necesarios.
 
El camino ya está servido, únicamente hay que mover nuestros pies a través de él para comenzar a recibir todas las cosas que desde hace mucho tiempo Dios nos la ha preparado para que las disfrutemos (1 Timoteo 6,17). Tu salud física, tu salud emocional y tu salud espiritual ya están listas para llenar cada rincón de tu ser, únicamente falta que eleves tu autoestima a los niveles tan sólidos como los que Cristo nos ha enseñado que debemos de tener.
 
La comida en la mesa ya esta lista, toca a nosotros servirnos de los mejores manjares espirituales y materiales que nos han sido regalados por Dios aun sin merecerlos, pero que están al alcance de nuestra mano porque nuestro Papá Celestial es simple y sencillamente RICO EN MISERICORDIA (Efesios 2, 4).
 
Dejemos de centrar nuestra atención en todo lo que no sea declarado por Dios, esta fue la clave del éxito de Jesucristo para el desarrollo de su ministerio sobre la tierra y yo te invito hoy, que ésta también sea la clave de tu propio bienestar. Entiende que si alguien no valora lo que realmente eres, simplemente sacude el polvo de tus pies de aquel lugar y sigue adelante en tu caminar con Dios (Mateo 10,14) puesto que tu felicidad no depende de ningún ser humano sino de Dios.
 
Que no te suceda como al rey Saúl !!!, puesto que él tenía en cuenta la opinión que otros tenían acerca de él (favorable o desfavorable). En cuanto a tí, si tu opinión de ti mismo es según la perspectiva de Dios, no hará variar en nada tu condición de hijo de Dios y por lo tanto tendrás el derecho a recibir todo lo que un Hijo de Dios tiene derecho a recibir, siempre que lo reclames y hagas su voluntad.
El pasado ya es pasado y por tanto, cualquier clase de errores que hayamos cometido ya no son importantes para Dios, puesto que Él no es un ser rencoroso y es si un Dios de perdón (si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonarnos), lo importante es tu presente, y tu presente indica que ahora “vive Cristo en tí” (Gálatas 2,20).
No vales en función de lo que tienes ($), vales en función de lo que eres, y eso te otorga la tranquilidad necesaria salir adelante cualquiera que sea tu situación, ya sea para vivir humildemente como para vivir en la abundancia, ya que finalmente lo más importante es que todo lo puedes en Cristo que te fortalece (Filipenses 4,12-13). Consecuentemente, no tienes que hacer algo para volverte en una persona más digna o valiosa ante los ojos de Dios, puesto que Cristo ya hizo todo este duro trabajo por ti y hoy solo toca vivir con la incalculable libertad y felicidad a través de la CRISTOESTIMA que habita en nuestros corazones.
 
Por favor nunca olvides esto:
 
 

 Cuando admito como cierta esta nueva realidad y la interiorizo en lo más profundo de mi ser, el engranaje de la máquina llamada Espíritu Santo comienza a funcionar y a producir un rendimiento óptimo, puesto que el aceite de la Cristoestima que hay en mí, elimina cualquier clase de desperfectos emocionales en mi vida. Consecuentemente, todo mi entorno de negatividad y pesimismo comienza a cambiar y la mano de Dios se empieza a hacer sentir en mi derredor.
Es de esta forma como dejo de sentirme como un perdedor o un fracasado (similar el enfermo del estanque Betesda) y comienzo a entender con los ojos de mi entendimiento el gran vencedor que realmente soy:
 
Romanos 8,37-39:
37 Antes, en todas estas cosas somos más
que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la
vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo
presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo,
ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del
amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
 
 Me despido animándote que avives el fuego que hay en ti (2 Timoteo 1,6) y que por la razón que sea, se ha mantenido reducido apenas a cenizas a causa de pensar que eres alguien que la Palabra de Dios no dice que eres. Sigue adelante con la Cristo-estima como estandarte en tu corazón, reconociendo lo mucho que Dios te ama y lo gran dispuesto que esta para ayudarte.
 








Este artículo fué postado por el Pastor Max Ventura (Teólogo Bíblico), de la Iglesia de la República de El Salvador (América Central).

SOLI DEO GLORIA
 

Para leer el tema publicado por el mismo autor: CRISTOESTIMA: EFECTOS DE LA BAJA AUTOESTIMA, clique en el siguiente link: http://teologiaycienciarubedaza.blogspot.com.br/2011/10/cristoestima-efectos-de-la-baja.html.

Para leer CRISTOESTIMA: EFECTOS DE LA BAJA AUTOESTIMA , clique en el siguiente link: http://teologiaycienciarubedaza.blogspot.com.br/2011/10/cristoestima-efectos-de-la-baja.html

 
 


 




 

2 comentarios:

  1. He sido tremendsmente ministrada por esta poderosa enseńanza. Dios continue dandole sabiduria y disernimiento de lo alto.

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  2. Hermanos desde hace rato andaba buscando algo sencillo pero contundente que elevara mi autoestima. Gloria a Dios y a Nuestro Señor Jesucristo por haber encontrado estas palabras de animo. Que Dios guarde a los haaacedores de esta pagina web.

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